Infiltración comunista
Aquí tenemos los testimonios jurados de dos antiguos militantes comunistas según los cuales el Kremlin estaba colocando de forma estratégica a sus hombres en los seminarios americanos y europeos a fin de infiltrarse en el sacerdocio, y que esta estrategia «tuvo incluso más éxito de lo que se esperaban los propios comunistas» -todo anterior a 1953. En otras palabras, mucho antes del Concilio
Vaticano II (1963-1965), los comunistas ya tenían a sus hombres en los seminarios, en el sacerdocio y en el episcopado.
Bella Dodd reveló que cuatro de los sacerdotes infiltrados habían alcanzado el rango de cardenal.
En 1967 o 1968, justo antes de su muerte, fue entre vistada por el académico Dietrich von Hildebrand y su mujer, Alice, en New Rochelle, Nueva York. Alice von Hil debrand contó la conversación:
DIETRICH VON HILDEBRAND: Me temo que la Iglesia haya sido infiltrada.
BELLA: Usted lo teme, querido profesor, jyo lo sé! Cuando era una ardiente comunista, trabajaba codo
con codo con los cuatro cardenales que trabajan para nosotros desde el Vaticano, y a día de hoy, están todavía en activo.
DIETRICH VON HILDEBRAND: ¿Quiénes son? Mi sobrino Dieter Sattler es alemán residente en la Santa
Sedeso, «Pero Bella, bajo la dirección espiritual del arzobispo Sheen, declinó dar esta información», explicó Alice von Hildebrand,
Pero ¿quiénes eran estos cardenales del Vaticano? Podemos identificar a un grupo de cardenales teniendo en cuenta que Dodd estuvo activa desde los años 30 hasta su conversión, en 1952. Además, estos cardenales seguían estando en «activo» en 1966 a 1967. Estas restricciones históricas nos dejan sólo veintiséis cardenales posibles entre los que se encontrarían los cuatro cardenales comunistas de los que Dodd hablaba:
. Krikor Bedros XV Aghagianian
. Benedetto Aloisi Masella
• Clemente Micara
• James Charles McGuigan
• Carlos Carmelo de Vasconcelos Motta
• Norman Thomas Gilroy
• Francis Joseph Spellman
– Jaime de Barros Câmara
• Enrique Plà y Deniel
• Josef Frings
• Ernesto Ruffini
. Antonio Caggiano
. Thomas Tien Ken-sin
• Augusto Alvaro da Silva
• Pietro Ciriaci
• Maurice Feltin
• Carlos María Javier de la Torre
• Giuseppe Siri
– James Francis Louis Mclntyre
• Giacomo Lercaro
– Stefan Wyszynski
• Benjamín de Arriba y Castro
• Fernando Quiroga y Palacios
. Paul-Émile Léger
. Valerian Gracias
• Alfredo Ottaviani
Algunos de estos cardenales, como Siri y Ottaviani, pueden retirarse de la lista debido a su ortodoxia. Entre los cardenales con más posibilidades estaría el cardenal Spellman (reputado sodomita y mentor eclesial del joven Theodore McCarrick), el cardenal Lercaro (el cardenal liberal que se postulaba para el papado en el cónclave de 1963 como contrapeso del cardenal Montini), y el cardenal Frings (importante líder alemán en el Vaticano II y patrocinador del joven Joseph Ratzinger). Otro caso de infiltración implica el misterioso contenido de un maletin olvidado. En 1975, el arzobispo Annibale Bugnini dejó su maletín sin supervisión en una sala de conferencias del Vaticano. Bugnini era el respon sable de la reforma del Novus Ordo Missae, publicado en 1969 y 1970, y debemos resaltar su influencia sobre Pío XII y Pablo VI en las páginas venideras. Baste decir aquí que Bugnini era un sacerdote infiltrado y un masón. Un sacerdote dominico descubrió el maletín olvidado y lo abrió para conocer la identidad de su dueňo. Dentro, encontró documentos dirigidos al «hermano Bugnini»,
con «firmas y lugar de origen que mostraban que procedían de los dignatarios de las sociedades secretas de Roma», Esto supuso un escándalo en Roma y el papa Pablo VI se vio forzado a enviar al liturgista jefe, y recientemnente creado cardenal, a Irán, en calidad de pronuncio, unos claros y sorprendentes degradación y exilio. El padre Brian Harrison, respetado teólogo, también testificó acerca de la veracidad del descubrimniento de los documentos masónicos de Bugnini: «Un hombre de
Iglesia, conocido internacionalmente, y de impecable integridad, también me contó que había oído hablar sobre el descubrimiento de las pruebas contra Bugnini directamente a un sacerdote de Roma que las encontró en un maletín que el cardenal había olvidado en una sala de conferencias del Vaticano tras una reunión», Cuando se publicó el Registro Masónico Italiano en 1976, el nombre de Annibale Bugnini fue encontrado en el registro masón con su nombre en clave, «Buan», Se había unido a la logia masónica en la festividad de san Jorge, el 23 de abril de 1963. Esto es, menos de dos meses antes de la muerte de Juan XXIII. Claramente, muchos sacerdotes y obispos en altos cargos, antes y durante el Concilio Vaticano II, fueron masones infiltrados. Los testimonios ofrecidos por Bella Dodd y Manning Johnson, junto con la culpa y expulsión del arzobispo Annibale Bugnini, revelan que la infiltra
ción en el clero católico se había completado alrededor de 1940. Antes de examinar el Concilio Vaticano II debemos retomar la línea histórica que nos llevará a la elección del papa Pío XIl y, después, del papa Juan XXIII.



