Con respecto a la conservación de la naturaleza, al final de la Segunda Guerra Mundial la cuestión vuelve a despertar y, a partir de los años 60, adquiere mayor ámbito temático y territorial, convirtiéndose en uno de los grandes problemas de la humanidad. En 1949, se publica A sand county almanac, de Aldo Leopold, un biólogo norteamericano fallecido el año anterior, asesor de las Naciones Unidas en materia de conservación. Para Leopold la conservación no va ninguna parte, porque es incompatible con nuestro «abrahámico» concepto de la tierra. Abusamos de la tierra porque la miramos como si nos perteneciera. Si la mirásemos como una comunidad a la que pertenecemos, podríamos empezar a utilizarla con amor y respeto» , Sin embargo, el libro más citado de esos primeros años es Silent Spring de Rachel Carson (1962) , un encendido a la par que tendencioso alegato contra los plaguicidas, como destructores del equilibrio natural y causantes de estragos en la fauna. Esta obra dio pie a muchos tópicos ecologistas que se repiten hasta hoy. Por ejemplo, el de la presencia del DDT tanto en la leche materna de las mujeres de New York como en los pájaros de la Antártida. Nadie publicitó, al menos de la misma manera, el caso del paludismo en Ceilán: dos millones de enfermos
en 1950, sólo 17 en 1963, momento en que se suspendieron las campañas antipalúdicas con DDT, y de nuevo dos millones de enfermos en 1969.
Norman E. Borlaug, Premio Nobel de la Paz de 1970, calificó al sensacionalismo de Carson como de «táctica de terror, basada en un revoltijo de datos científicos desperdigados y no comprobados, en una ética discutible, en la sensiblería y en la retórica. Muchos de los actuales ambientalistas y profetas apocalípticos con ellos asociados, tratan de desacreditar a la ciencia y a la técnica acusándolas de ser responsables de todos los males de nuestra sociedad. Nunca se han procupado en decirnos cuál sería la producción actual de alimentos y de fibras si no existiera la nueva tecnología que ha incrementado en grandes proporciones el rendimiento de los cultivos». Cobran auge, a partir de esos años diversas asociaciones, algunas muy antiguas como el Sierra Club (1862) y la Audubon Society (1905), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza fundada en 1948 y revitalizada en 1961 tras la creación del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (World Wildlifte Fund, WwF), que reciben «sangre nueva» al unirse a movimientos e instituciones empeñadose en implantar el control de la natalidad a nivel mundial En 1970 uno de los mayores promotores económicos del control de natalidad eugenista, Hugh Moore, apoya económicamente al Senador Gaylord Nelson, para instituir el Dia de la Tierra. La maternidad sobre ese dia se la atribuye también John McConnell, autor de la Carta Magna de la Tierra, que en 1969 había publicado la Decleración de Derechos Planetarios, que fue presentada en la conferencia de la UNESCO, en San Francisco.
En 1981, las asociaciones nombradas y la National Parks and Comservation Associetiom, el Natural Resources Defense Council, Enviromental Action con el Potzlation Crisis Comite, Poblation Referemce
Bureau, Zero Population Growt, el Population Aetiom Council y la International Planned Parentbood Federation, esta última llamada la multinacional del ab0rtö, formaron un bloque único para obtener
del Congreso de los Estados Unidos planes concretos de control de la población
Leopold, A., A sand county almanac, Oxford University Press, New York 1949.
OA Carson, R., Silent Spring, Houghton Miflin, Boston 1962. Biblioteca de la FAO. Roma. Séptima Disertacion en Memoria de McDousall. 1970
Handlbook on Pobulation, American Life League, Stafford, Virginia, 1994, p. 15. En este libro el profesor Sassone, entre otros tópicos ecologistas, aporta datos muy interesantes sobre la falsedad de los reiterada propaganda sobre la desaparición de especies, vid. pp. 61-67.
Sanahuja, J. C., El Gran Desafio, cit., p. 32, 50-51, Actualmente existe una red llamada Earth Day Network integrada por numerosas organizaciones ab9rtistas, aparte de las nombradas, como por ejemplo Population Action International, World Wildlife Fund (WWE), Women’s Environment and Development Organization (WEDO), Humane Society International, National Wildlife Federation, Earch Justice Legal Defense Fund, el Earth Council (Consejo de la Tierra-Carta de la Tierra), etc. Encontramos en el Consejo Internacional a varios activistas del proyecto Carta de la Tierra, como Maurice Strong, y funcionarios de las Naciones Unidas como la sra. Gro Harlem Brundtland, Directora de la OMS; Klaus Töepfer del Programa para el Medio Ambientey Nafis Sadik, ex-directora del Fondo para la Población, que sigue siendo asesora del Secretario General y, actualmente es directiva del Centro para los Derechos Reproductivos y Polícicas Públicas (CRLP) de New York, además de otros activiscas del ecologismo catastrofista como Lester Brown del Worldwach Institute. Cuenta entre sus afiliados, sólo en los Estados Unidos, con más de 400 instituciones universitarias e institutos de estudios superiores.
El Desarrollo sustentable. Sanahuja
