San Lucas 12:35-40
Tened ceñidos vuestros lomos y encendidas las lámparas,
y sed como hombres que esperan a su amo de vuelta de las bodas, para que, al llegar él y llamar, al instante le abran.
Dichosos los siervos aquellos a quienes el amo hallare en vela; en verdad os digo que se ceñirá, y los sentará a la mesa, y se prestará a servirles.
Ya llegue a la segunda vigilia, ya a la tercera, si los encontrare así, dichosos ellos.
Vosotros sabéis bien que, si el amo de casa conociera a qué hora habría de venir el ladrón, velaría y no dejaría horadar su casa.
Estad, pues, prontos, porque a la hora que menos penséis vendrá el Hijo del hombre.
