¿Dónde lo han puesto?
Viendo el mundo destrozarse en alianzas y con la sombra de una guerra incipiente, el cardenal Pacelli lamentaba que los peligros profetizados por Nuestra Seňora de Fátima estuviesen a punto de suceder:
Estoy preocupado por los mensajes de la Santísima Virgen a Lucía de Fátima. La insistencia de María en los peligros que amenazan a la Iglesia es una advertencia divina contra el suicidio de adulterar su fe, su liturgia, su teología y su alma… Oigo a mi alrededor innovadores que desean desmnantelar el sagrario, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar sus ornamentos y hacer que sienta remordimiento por su pasado histórico. Llegará un día en que el mundo civilizado negará a su Dios, en que la Iglesia dudará como Pedro dudó. Estará tentada de creer que el hombre ha llegado a ser Dios.
En nuestras iglesias, los cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios solía esperarles. Como María Magdalena, llorarán frente a la tumba vacía, preguntándose «Dónde lo han puesto?»,
Era bien sabido que Pacelli era el candidato indiscutible para suceder en el papadoa Pío XI, y Pacelli lo sabía. Mirando hacia el futuro, tal vez previó los ataques contra la Madre Iglesia y contra «su liturgia, su teología y su alma». Lo que es más alarmante es su previsión de la retirada de los sagrarios de la Iglesia, de tal manera que los fieles buscarán en vano la lámpara roja que significa la presencia real de Cristo Nuestro Señor: La Iglesia dudará como Pedro dudở».
Algunos dudan de esta cita, pero se encuentra en la obra de Georges Roche y Philippe Saint German, «Pie XII devant l’Histoire» (1972)
