Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Oración

Señor Jesucristo, quien con María y José consagraste la vida doméstica con Tus inefables virtudes, concede que nosotros, con la asistencia de los dos, podamos aprender con el ejemplo de La Sagrada Familia y podamos atender a su eterna fraternidad

Oración

Señor Jesucristo, quien con María y José consagraste la vida doméstica con Tus inefables virtudes, concede que nosotros, con la asistencia de los dos, podamos aprender con el ejemplo de La Sagrada Familia y podamos atender a su eterna fraternidad

Evangelio

San Mateo 16:13-19
Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»

Oración

Trinidad Santa, que sois un solo Dios, Tened piedad de nosotros

Evangelio

San Mateo 11:25-30
En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

surgirán interpretaciones contradictorias

El Papa (Francisco) afirma que el Documento es magisterio , «que obliga a las Iglesias a tomar decisiones coherentes con lo que en él se afirma>. Pero también afirma que «no es estrictamente normativo… Su aplicación requerirá diversas mediaciones»; «las Iglesias están llamadas a implementar, en sus diferentes contextos, las propuestas autorizadas contenidas en el documento»; «la unidad de enseñanza y práctica es ciertamente necesaria en la Iglesia, pero esto no excluye diversas maneras de interpretar algunos aspectos de esa enseñanza»; «cada país o región puede buscar soluciones más adaptadas a su culturay sensibles a su tradición y necesidades».

Pregunto:

¿Garantiza el Espíritu Santo que no surgirán interpretaciones contradictorias (sobre todo teniendo en cuenta las muchas expresiones ambiguas y tendenciosas del documento)?

Cardenal Joseph Zen
Sínodo extraordinario 2026

Lo primero, hacer cristianos



El 12 de noviembre, estando quizá en Borinaue, Puerto Rico,

<dijo que le había parecido que fuera bien tomar algunas personas para llevar a los reves porque aprendieran nuestra lenqua, para saber lo que aue hay en la tierra y porque volviendo sean lenguas [intérpretes] de los cristianos y tomen nuestras costumbres y las cosas de la Fe, «porque yo vi e conozco que esta gente no tiene secta ninguna ni son idólatras, salvo muy mansos… Y crédulos y conocedores que hay Dios en el cielo, y firmes que nosotros hemos venido del cielo, y muy prestos a cualquiera oración que nos les digamos que digan y hacen señal de la cruz. Así que deben Vuestras Altezas determinarse a los hacer cristianos, que creo que si comienzan, en poco tiempo acabarán
de los haber convertido a nuestra Santa Fe multidumbre de pueblos, y cobrando grandes señorios y riquezas, y todos sus pueblos de la España, porque sin duda es en estas tierras grandísima suma de oro, que no sin causa dicen estos indios que yo traigo, que hay en estas islas lugares a donde cavan el oro y lo traen al pescuezo, a las orejas y a los brazos

Hechos de los Apóstoles en América,  José María Iraburu

Una revelación inmanente y continua



Los modernistas cambian el concepto de Revelación. Leemos en el Programa de los modernistas: «La crítica nos obliga a cambiar el concepto de revelación, no en su substancia, ya que para nosotros la revelación es el mensaje de Dios al hombre, sino cuanto a la manera en que el divino mensaje es transmitido al hombre»

Encerrados en su inmanentismo subjetivista, los modernistas rechazaban la idea de una revelación externa, y eran por lo tanto forzados a buscar la Palabra de Dios en el mismo hombre «Los modernistas entendían la revelación de modo muy diferente -comenta el teólogo francés Jules Lebreton – Es una emoción, un impulso del sentimiento religioso que, a veces, aflora de las profundidades del subconsciente y en el cual la persona advierte un toque divino. (…) Para el católico, la revelación es esencialmente la comunicación de una verdad; para los modernistas es esencialmente la exaltación o la excitación del sentido religioso»

En otras palabras, los modernistas reducían la Revelación a la consciencia que la persona tiene de la inmanencia divina. Escribe el modernista inglés George Tvrrell: «La Revelación pertenece más bien a la categoría de las impresiones que a la de las expresiones. La Revelación no es una afirmación, sino una experiencia». ¿Qué son, entonces, los relatos bíblicos? Los modernistas los despreciaban como «artificios de representación». «Los relatos bíblicos dan ciertamente a estas comunicaciones una forma exterior, mas ¿éste es un artificio de representación o la expresión exacta de la realidad?»

La Iglesia enseña que la Revelación pública se cerró con la muerte del último Apóstol. No es así para el Modernismo. Escribe Edouard LeRov: «La revelación aparece, en lo que respecta a la psicologia y la historia, come una floración gradual. Sin ninguna interrupción repentina ni golpe de estado externo, aparece como un progreso continuo que se parece a una experiencia, a la vida misma». En efecto, si la Revelación es la conciencia que los hombres tienen de su sentido religioso, y éste madura en el curso de la historia. entonces también la Revelación está aún en progreso

[Ernesto BUONAIUTIJ, Il Programma dei Modernisti, p. 42.
Jules LEBRETON, DAFC, vol. III, col. 676-677, s.v. «Modernisme»
George TYRRELL, Scylla and Charibdis, p. 280, cit. in Jules LEBRETON, DAFC, vol. III, col. 677, sv. «Modernisme»
(Ernesto BUONAIUTI], Il Programma dei Modernisti, p. 43.
Edouard LE ROY, Dogme et Critique, pp. 307, 309, cit. in
Emmanuel BARBIER, Histoire, vol. IV, p. 252.

Mundo

«Si encuentro en mí mismo un deseo que ninguna experiencia de este mundo puede satisfacer, la explicación más probable es que fui hecho para otro mundo.»

c.s. Lewis, Mero Cristianismo, cap. 10.