Era preciso que murieras amor…

«Era preciso que murieras, mi amor…» Estoy aquí, ahora, en tu cuarto; en tu último cuarto. Dormiste aquí sólo una noche y es ahora tu cuarto. Fue aquí donde las puertas se abrieron; fue aquí donde Él vino, en persona, a tu encuentro. Este es el cuarto donde tus ojos, apasionados, finalmente se reencontraron (ChiaraSigue leyendo «Era preciso que murieras amor…»