Se dice que un ser es eterno en cuanto tiene en sí la posesión completa, interminable, simultánea e invariable de su propio ser. Ahora bien, todas estas cosas corresponden a Dios. En primer lugar, Él tendrá en Sí una posesión completa e interminable de Su ser por causa de su subsistencia. Y es que al tener el ser por Sí mismo y no recibido de otro, lo tendrá en su total plenitud y sin principio ni fin. A su vez, Dios tendrá una posesión simultánea e invariable de Su ser por causa de su inmutabilidad. Efectivamente: al constituirse como un ser inmutable, la posesión que Dios tiene de Su ser se caracteriza necesariamente por darse toda al mismo tiempo (simultaneidad) y sin variación alguna (invariabilidad). Luego, Dios es eterno
¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer
Dante A. Urbina
