Evangelio según san Mateo, 10: 1- 4 Y llamados sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos, para que los arrojasen y curasen todo decaimiento y toda enfermedad. Estos son los nombres de los doce Apóstoles: el primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón Cananeo y Judas Iscariote, que fue el que entregó a Jesús. (vv. 1- 4)
El número doce, que viene del tres y del cuatro, nos dice que los Apóstoles predicarán la fe de la Santa Trinidad por las cuatro regiones de la tierra. Muchas figuras tenemos en el Antiguo Testamento de este número doce; los doce hijos de Jacob ( Gén 35 ); los doce príncipes de los hijos de Israel ( Núm 1); las doce fuentes vivas en Elim ( Ex 15 ); las doce piedras en el pectoral de Aarón ( Ex 39 ); los doce panes de la proposición ( Lev 24 ); los doce exploradores enviados por Moisés ( Núm 13); las doce piedras de que se formó el altar ( 1Re 18); las doce piedras sacadas del Jordán ( Jos 4 ); los doce bueyes que sostenían el mar de bronce ( 1Re 7) y en el Nuevo Testamento: las doce estrellas que brillaban en la corona de la Mujer ( Ap 12); los doce fundamentos de Jerusalén que vio San Juan y las doce puertas ( Ap 21)
Rábano
