Otro punto que no puede faltar en una discusión sobre la visión judía acerca del canon es el testimonio del gran historiador judío Flavio Josefo, quien escribe: «No hay ningún desacuerdo al presente sobre lo escrito (…). Entre nosotros no hay cientos de libros en desacuerdo y conflicto unos con otros, sino solo veintidós libros (…). Cinco de estos son los libros de Moisés. (..) Los profetas posteriores a Moisés escribieron la historia que ocurrió en sus respectivos tiempos en trece libros; los libros restantes contienen himnos a Dios e instrucción para el pueblo» Hay protestantes que sostienen que esto es evidencia «fuertísima’ a favor del canon protestante porque esos 22 libros de la Biblia hebrea equivaldrían a los 39 libros del Antiguo Testamento protestante, solo que agrupados de modo diferente.
Sin embargo, hay consideraciones que debilitan la supuestanmente «fuertísima» evidencia de Josefo.
En primer lugar, que llega demasiado tarde. El pasaje de Josefo es de en torno al año 93 d.C. en un contexto de Judaísmo post-cristiano y anticristiano, así que lo que diga ya no es vinculante para los cristianos. No obstante, algunos protestantes aducirán que de todos modos Josefo está reflejando un hecho establecido ya de modo anterior de que todos los judíos estaban de acuerdo con el mismo
canon porque dice: «Nadie se ha atrevidoa agregar, quitar o alterar una sola sílaba; sino que es natural para todos los judíos inmediatamente desde su nacimiento reconocer estos libros»., Sin embargo, en vista de la amplia evidencia de discrepancias sobre el canon entre los judíos en el siglo I y desde antes, es claro que es una irrazonable exageración cuando dice que el asunto del canon era obvio para todos los judíos desde su nacimiento (iy que todos estaban dispuestos a dar su vida por el canon!). Este juicio lo confirma Jonathan Campbell, experto en Judaísmo del Segundo Templo, cuando apunta que en esto «la retórica de Josefo se sale de la realidad», de modo que igual queda en cuestión «la teoría de que había un único canon para finales del siglo I» De otro lado, tenemos que se trata de un argumento suamente incierto. Josefo no da una lista, solo habla de 22 libros. Así que antes de saltar a decir sin más que el canon de Josefo coincide con el canon protestante, los apologetas protestantes deberían tomar más atención al gran académico protestante Lee Martin McDonald, que señala que «nada aquí justifica la identificación(..) de los libros en la lista de Josefo con los libros que finalmente se obtuvieron en la Biblia judía. (.) La división de Josefo de los 22 libros difiere considerablemente de la división triple que se obtuvo en el judaísmo posterior, especialmente con respecto al contenido de los Escritos», Steve Mason, profesor de la Universidad de Groninga y uno de los mayores expertos en Josefo del planeta, coincide: «Al presente no tenemos forma de recuperar la forma interna de su Biblia [de Josefo] de Contra Apion I o de uso práctico de las Escrituras en Antigüedades Judías I–XI»41, A su vez, dicen los académicos Julius Steinbergy Timothy Stone: «Qué libros pertenecen a la cuenta de 22
de Josefo? No hay debate sobre qué libros pertenecen a los 5 libros de Moisés, pero los académicos difieren sobre los 17 libros restantes divididos en 13 libros proféticosy 4 libros de himnos e instrucciones», En efecto, hay diferentes combinaciones que se han teorizado para los «4 libros de himnos e instrucciones» que refiere Josefo. Hay incluso quien ha llegado a decir que el académico
protestante F F. Bruce ha dejado constancia de cuáles serían los libros de Josefo. ¡Pero el propio F. F. Bruce dice que sobre eso «es imposible estar seguros»! He aquí la cita: «Cuando Josefo habla de 22 libros, probablemente se refiere a exactamente los mismos 24 documentos reconocidos por los judíos (..). Su primera sección comprende los mismos cinco libros que la primera sección tradicional. Pero su segunda sección incluye 13 libros, no 8, quizá por haberle añadido Job, Ester, Daniel, Crónicas y Esdras
Nehemnías. Los cuatro libros de la tercera sección serían entonces Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantares. Es imposible estar seguros, porque no especifica los libros que incluye en las tres secciones»
Flavio Josefo, Contra Apión, Lib. I, n. 8.
Jonathan Campbell, «Josephus’ twenty-two books canon and the Qumran scrolls», en: George Brooke ed., The Scrolls and Biblical Traditions, Ed. Brill, Leiden, 2012, pp. 41, 43
Lee Martin McDonald, The Biblical Canon: Its Origin, Transmission, and Authority, Baker Academic, Grand Rapids, 2013, ch. 6.
Steve Mason, «Josephus and his twenty-two books canon», en: Lee Martin McDonald and James Sanders eds., The Canon Debate, Balker Academic, Grand Rapids, 2013, ch. 7
F. F. Bruce, El Canon de la Escritura, Ed. Clie, Barcelona, 2002, p. 33.
Julius Steinberg and Timothy Stone, The Shape of the Writings, Pennsylvania State University Press, 2015, p. 29.
