La población entera, la masa en general, resulta movilizada en el sentido del exterminio. Unos exterminan y otros son exterminados, pero nadie debería quedarse al margen de la matanza. El bolchevismo animó de diversas maneras a la población a participar de lo que él mismo llamó «terror de masas». La lucha de clases, en la visión pone uná ventaja cuantitativa para la clase obrera con respecto a a burguesia. Esa ventaja debia notarse en el terreno, debía materializarse en la forma de ejercerel terror. Las masas debían mancharse las manos de sangre: «Que corran ríos de la sangre de la burguesía, más sangre, tanta como sea posible», incitaba un órgano del Ejército Rojo en 1918. Ese mismo año, Lenin solicita a las autoridades que «introduzcan de una vez por todas el terror de masas», Nikolái Krilenko, dirigente bolchevique que llegaría a ser comisario del pueblo de Justicia, resumió perfectamente la índole del terror del totalitarismo: «Debemos ejecutar no solo al culpable.
La ejecución del inocente impactará a las masas incluso más»
Pipes, La revolución rusa, p. 860).
