Pecados que se cometen habitualmente por el apetito de las cosas temporales.
El tercer vicio consiste en una excesiva Ansiedad. En efecto, hay algunos que nunca están contentos con lo que tienen, sino que siempre quieren más. Lo cual es inmoderado, porque el deseo debe moderarse conforme a la necesidad Proverbios 30, 8: «No me des ni riquezas ni pobreza; dame solamente lo necesario para mi subsistencia». Y Él nos enseñó a evitar este pecado diciendo: «El pan nuestro de cada día», o sea de un solo día o de una sola unidad de tiempo
Comentarios sobre el Padre Nuestro y los Diez Mandamientos
Santo Tomás de Aquino
