Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»

El Hijo es consustancial al Padre. No solamente el Padre, sino también la Trinidad es inmortal. Todas las cosas han sido hechas por el Padre y el Hijo. El Espíritu Santo es Dios verdadero, igual al Padre y al Hijo

Los que dijeron que nuestro Señor Jesucristo no era Dios, o que no era Dios verdadero, o que no era un Dios con el Padre, o que por ser mudable no era inmortal, pueden ser convencidos por el testimonio acordado y unánime de los libros divinos, de donde están tomadas estas palabras: En el principioSigue leyendo «El Hijo es consustancial al Padre. No solamente el Padre, sino también la Trinidad es inmortal. Todas las cosas han sido hechas por el Padre y el Hijo. El Espíritu Santo es Dios verdadero, igual al Padre y al Hijo»

Verdadero alcance del Mea Culpa

Verdadero alcance del Mea Culpa Se requería, para la purificación de la memoria, el reconocimiento de las culpas donde las hubiera habido. En diciembre del año 1982, en una alocución en Madrid dirigida a los representantes de la Universidad, las Academias y la Investigación científica, Juan Pablo II habia reconocido algunos «errores y excesos enSigue leyendo «Verdadero alcance del Mea Culpa»

Recordar

Recordar Estas cosas, amados, os escribimos no sólo con carácter de admonición, sino también para haceros memoria de nosotros mismos. Porque nosotros estamos en las mismas listas y nos está esperando la misma oposición. Por lo tanto, pongamos a un lado los pensamientos vanos y ociosos; y conformemos nuestras vidas a la regla gloriosa ySigue leyendo «Recordar»

Evangelio

San Mateo 9:1-8Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡Ánimo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Éste está blasfemando.» Jesús,Sigue leyendo «Evangelio»