Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un gran profeta se ha levantado entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 7, 11-17.

¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!

 Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando estaba cerca de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: –«No llores.» Se acercó al ataúd (los que lo llevaban se pararon) y dijo:
–«¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!» El muerto se incorporó y empezó a hablar y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios diciendo: –«Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

Palabra del Señor

Oración

Oh Dios, tú que has preparado en el corazón de la Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, haz que nosotros, por intercesión de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de Dios.
Aleluya


EVANGELIO
Mc 12, 38-44.

Esa pobre viuda ha echado más que nadie.

Croce Lectura del santo Evangelio según San Marcos.

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y les decía: –¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a su discípulos, les dijo: –Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.

Palabra del Señor

Oración

Te pedimos, Dios todopoderoso y eterno, que, al celebrar la grandeza del amor que resplandece en el corazón de tu Hijo, recibamos de esta fuente divina gracias cada vez más abundantes. Por Jesucristo, nuestro Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Cargad con mi yugo y aprended de mí —dice el Señor—, que soy manso y humilde de corazón.  
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 15, 3-7.

¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido.

 Lectura del santo Evangelio según san Lucas. 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos y escribas esta parábola: —«Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: “¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido.”  Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.»  

Palabra del Señor

Padre Pio

Oración

Siendo sinceros en la caridad.
Crezcamos en todo hacia Cristo, que es la cabeza. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
Aleluya


EVANGELIO
Mc 12, 28b-34.

Este es el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste.

Croce Lectura del santo Evangelio según San Marcos.  

En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: –¿Qué mandamiento es el primero de todos?
Respondió Jesús: –El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No hay mandamiento mayor que éstos. El letrado replicó:
–Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: –No estás lejos del Reino de Dios.
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor

Oración

Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca, y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor Jesucristo

! Adoremos a Dios nuestro Creador!

Evangelio

Aleluya, Aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mí no morirá para siempre.
Aleluya

EVANGELIO
Mc 12, 18-27.

No es Dios de muertos, sino de vivos.

 Lectura del santo Evangelio según San Marcos.

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: –Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella.
Jesús les respondió: –Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: “Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de lsaac, el Dios de Jacob”? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.

Palabra del Señor.