El humo de dios y el humo de satanás

Por qué el papa Benedicto XVI renunció al papado el 28 de febrero de 2013? ¿Y por qué un rayo alcanzó el Vaticano esa misma noche? ¿Fue impulsado por el escándalo del banco vaticano? ¿Fue un escándalo de tipo sexual que atania a los más altos cardenales? ¿Fue una crisis doctrinal? Todas estas dudas ySigue leyendo «El humo de dios y el humo de satanás»

El poder de la palabra en la mujer del medioevo

La joven Laurencia, ultrajada por el comendador ante la impavidez de los varones del pueblo, les dice: Liebres cobardes nacisteis, bárbaros sois, no españoles. Gallinas, vuestras mujeres sufrís que otros hombres gocen! Poneos ruecas en la cinta: Para qué os ceñis estoques?iVive Dios, que he de trazar que solas mujeres cobren la honra de estosSigue leyendo «El poder de la palabra en la mujer del medioevo»

La instrucción espiritual del hombre interior

⁃Dale gracias a Dios, hermano querido, porque ha revelado en ti una atracción tan viva hacia la oración interior perpetua. En esto debes ver la llamada de Dios, y tranquilizarte. Piensa que, de este modo, ha sido puesta a prueba la conformidad entre tu voluntad y la voluntad de Dios. Es Él quien te hizoSigue leyendo «La instrucción espiritual del hombre interior»

Contaminación

Como existe una contaminación atmosférica que envenena el ambiente y a los seres vivos, también existe una contaminación del corazón y del espíritu, que daña y envenena la existencia espiritual homilía pronunciada por Benedicto XVI el 31 de mayo de 2009 durante la misa de Pentecostés

Juan Pablo II y ¿un pedido de perdón mal interpretado?

Juan Pablo II y ¿un pedido de perdón mal interpretado? En 1994, con vistas al Gran Jubileo del año 2000 y continuando la tarea de revisión histórica dispuesta por el Concilio Vaticano II, Juan Pablo II se propuso un examen de conciencia de fin de milenio, reconociendo, donde los hubiera habido, los errores de susSigue leyendo «Juan Pablo II y ¿un pedido de perdón mal interpretado?»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»