SER CRISTIANO NO SÓLO DE NOMBRE, SINO TAMBIÉN DE HECHO

Nunca tuvisteis envidia de nadie, y así lo habéis enseñado a los demás. Lo que yo ahora deseo es que lo que enseñéis y mandéis a otros lo mantengáis con firmeza y lo practiquéis en esta ocasión. Lo único que para mí habéis de pedir es que tenga fortaleza interior y exterior, para que noSigue leyendo «SER CRISTIANO NO SÓLO DE NOMBRE, SINO TAMBIÉN DE HECHO»