Mes: abril 2016

Oración

Señor, Dios todopoderoso, que por las aguas del bautismo nos has engendrado a la vida eterna, ya que has querido hacernos capaces de la vida inmortal, no nos niegues ahora tu ayuda para conseguir los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 15, 18-21.

No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo.

  Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.” Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.»
 
Palabra del Señor

Oración

Señor Dios, que hiciste a santa Catalina de Siena arder de amor divino en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en su entrega al servicio de la Iglesia; concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo para que podamos llenarnos de alegría con la manifestación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

 

EVANGELIO
Mt 11, 25-30.

Has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla.

 Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que estáis fatigados y agobiados por la carga, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso, porque mi yugo es suave, y mi carga ligera».

Palabra del Señor

Tentar a Dios o … (El médico participa de la Paz que el Señor quiere para nosotros, sus criaturas)

1 Honra al médico por sus servicios, como corresponde,  porque también a él lo ha creado el Señor.
2 La curación procede del Altísimo, y el médico recibe presentes del rey.
3 La ciencia del médico afianza su prestigio y él se gana la admiración de los grandes.
4 El Señor hizo brotar las plantas medicinales,y el hombre prudente no las desprecia.
5 ¿Acaso una rama no endulzó el agua,a fin de que se conocieran sus propiedades?
6 El Señor dio a los hombres la ciencia,para ser glorificado por sus maravillas.
7 Con esos remedios el médico cura y quita el dolor,y el farmacéutico prepara sus ungüentos.
8 Así, las obras del Señor no tienen fin,y de él viene la salud a la superficie de la tierra.
9 Si estás enfermo, hijo mío, no seas negligente,ruega al Señor, y él te sanará.
10 No incurras en falta, enmienda tu conductay purifica tu corazón de todo pecado.
11 Ofrece el suave aroma y el memorial de harina,presenta una rica ofrenda, como si fuera la última.
12 Después, deja actuar al médico, porque el Señor lo creó;que no se aparte de ti, porque lo necesitas.
13 En algunos casos, tu mejoría está en sus manos, 14 y ellos mismos rogarán al Señor
que les permita dar una alivioy curar al enfermo, para que se restablezca.
15 El hombre que peca delante de su Creador,¡que caiga en manos del médico! (Eclesiástico (Sirácida) (BPD) 38)

Oración

Señor Dios todopoderoso, que, sin mérito alguno de nuestra parte, nos haces pasar de la muerte a la vida y de la tristeza al gozo, no pongas fin a tus dones, ni ceses de realizar tus maravillas en nosotros, y concede a quienes ya hemos sido justificados por la fe la fuerza necesaria para perseverar siempre en ella. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—, y yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

 


EVANGELIO
Jn 15, 9-11.

Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría llegue a plenitud.

Croce  Lectura del santo Evangelio según san Juan. 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.»

Palabra del Señor.

Oración

Señor, tú has querido fortalecer tu Iglesia en América mediante los trabajos apostólicos y el celo por la verdad de tu obispo Santo Toribio; concede al pueblo a ti consagrado crecer constantemente en fe y dar auténticos frutos de santidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Permaneced en mí, y yo en vosotros – dice el Señor–; el que permanece en mí da fruto abundante.
Aleluya.


EVANGELIO
Jn 15, 1-8.

El que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante.

Croce  Lectura del santo Evangelio según san Juan. 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.»

Palabra del Señor

Oración

Señor, tú que por la resurrección de Jesucristo nos has engendrado de nuevo para que renaciéramos a una vida eterna, fortifica la fe de tu pueblo y afianza su esperanza, a fin de que nunca dudemos que llegará a realizarse lo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo