Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que brille vuestra luz ante los hombres, dice el Señor, para que viendo vuestras buenas obras, den gloria a su Padre, que está en los cielos.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 8, 16-18.

El candil se pone en el candelero para que los que entran tengan luz.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama, lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».

Palabra del Señor

Un comentario en “Evangelio

  1. En los tiempos del ministerio de Jesús de Nazareth, la vida nocturna de las familias, especialmente las más pobres, estaba irremediablemente acotada. Al caer el sol y llegar la oscuridad, sólo quedaba el recurso de velas -prácticamente inaccesibles- o de lámparas de aceite, las que eran en su gran medida prohibitivas por el elevado valor del aceite. Por ello, si en una vivienda familiar se prolongaba el día encendiendo una lámpara, había de colocarse en un sitio alto del monoambiente familiar para que todos fueran alcanzados por el resplandor y se beneficien con la luz de esa pequeña lámpara.

    No ha de ser muy distinta la Evangelización.

    Somos pequeñas lámparas de barro, casi insignificantes, pero portamos un tesoro invaluable que tiene destino de bien común, de luz para toda la familia humana. No se esconde esta luz, no se tapa, no se minimiza, especialmente porque no nos pertenece y porque muchos dependen de ella.

    La luz no es para unos pocos, ni tampoco ha de ocultarse escapando de todos los miedos.

    Ha de ser bien visible para todos, y quizás el mejor modo de expresarla sea con gestos y acciones, a menudo de compasión silenciosa, un silencio que es más fuerte que cualquier estruendo.

    Porque en la ilógica del Reino, este tesoro se multiplica cuando se lo comparte, y se pierde si no se dá.

    Habrá que andar pues, hambrientos de luz

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s