La Iglesia y el Estado son dos sociedades distintas. Pero su estricta separación es absurda y
contra natura. El hombre no está dividido en un cristiano y en un ciudadano. No debe ser cristiano
solamente en su vida privada, sino en todos los aspectos de su vida. El debe entonces llevar una
política cristiana esforzándose de que estén de acuerdo las leyes civiles con las leyes divinas.
¿La separación de la Iglesia y el Estado ha sido condenada por los papas?-
Pío IX condenó la siguiente proposición: «La lglesia debe ser separada del Estado y el Estado de la lglesia».
Y san Pío X escribe:
Que se deba separar el Estado de la lglesia, esta es una tesis absolutamente falsa, un error
pernicioso. Basado en efecto sobre el principio de que el Estado no debe reconocer ningún culto
religioso, es por principio gravemente injuriosa para Dios; puesto que el Creador del hombre es
asimismo el fundador de las sociedades humanas, y él las conserva en existencia cono nos
sostiene a nosotros. Entonces nosotros le debemos no solamente un culto privado, sino un culto público y social para honrarlo. Por otro lado, esta tesis es la negación clara del orden sobrenatural. Ella limita en efecto la acción del Estado a la sola continuidad de la prosperidad pública en esta
vida [.]
Es la 55″ proposición condenada por el Syllabus (8 de diciembre de 1864, DS 2955).
San PIO X, encíclica Vehementer nos (11 de febrero de 1906)
