Señor Jesucristo, ten piedad de mí

La oración de Jesús, interior y constante, es la invocación continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios, con el corazón y con la inteligencia, en la certeza de su presencia, en todo lugar, en todo tiempo, incluso durante el sueño. Se formula con estas palabras: «iSeñor Jesucristo, ten piedad de mí!». QuienSigue leyendo «Señor Jesucristo, ten piedad de mí»

Evangelio

San Marcos 6:17-29Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano.» Herodías le aborrecíaSigue leyendo «Evangelio»