Objeción del Judaísmo

Se dice que Jesús no puede ser el Mesías porque “niega la Ley de Dios, los mandamientos y la tradición judía”. Eso es simplemente errado. Jesús se enmarca claramente en el contexto judío. A diferencia de otros líderes religiosos como Mahoma, Buda, Confucio o Krishna, Él vino como un judío observante de la Torá. YSigue leyendo «Objeción del Judaísmo»

Algunas objeciones al Judaísmo sobre Jesús como Mesías

La objeción más socorrida sea aquella de “Si Jesús es el Mesías, ¿por qué todavía hay hambre, sufrimiento, guerras y maldad en el mundo?, ¿no se supone, de acuerdo con las mismas profecías (por ejemplo, Isaías 2: 2- 4), que el Mesías debería acabar con todo eso?”. Efectivamente, pero en ningún momento se dice queSigue leyendo «Algunas objeciones al Judaísmo sobre Jesús como Mesías»

Jesús y el temploProfecías de Jesús en el antiguo testamento

Nos encontramos con que, de acuerdo con el profeta Hageo, la “gloria venidera” del Segundo Templo sería mayor a la del primero (cfr. Hageo 2: 9). Pero en términos humanos el Primer Templo tenía mucha más riqueza y esplendor que el segundo, el cual fue finalmente destruido por los romanos. Aun así, algunos apelan aSigue leyendo «Jesús y el temploProfecías de Jesús en el antiguo testamento»

Profecía sobre Jesucristo, en el antiguo testamento Isaías 53

“¿ Quién va a creer lo que hemos oído? ¿A quién ha revelado el Señor su poder? El Señor quiso que su siervo creciera como planta tierna que hunde sus raíces en la tierra seca. No tenía belleza ni esplendor, su aspecto no tenía nada atrayente; los hombres lo despreciaban y lo rechazaban. Era unSigue leyendo «Profecía sobre Jesucristo, en el antiguo testamento Isaías 53»

Bueno entonces, ¿Hubo o no hubo resurrección?

Pero no solo están los puntos precedentes sino que hay todavía un hecho que demuestra de modo contundente que los primeros cristianos no creían en una resurrección corporal de Jesús, a saber: que el relato sobre la misma simplemente no aparece en el primero de los Evangelios, el de Marcos. En efecto, el fragmento deSigue leyendo «Bueno entonces, ¿Hubo o no hubo resurrección?»

¿Qué te pido?

Hijos: Sacerdotes libres con tu libertad, desprendidos de todo, sin padre, sin madre, sin hermanos, sin hermanas, sin parientes según la carne, sin amigos según el mundo, sin bienes, sin estorbos y aún sin voluntad propia Mc 10,29 Súplica ardiente para pedir misioneros (S. Luis M. G. de Montfort)

Mi tierno Jesús

La eficacia de sus satisfacciones y méritos es rigurosamente infinita y, por consiguiente, inagotable. Ello ha de producirnos una confianza ilimitada en su amor y misericordia. A pesar de nuestras flaquezas y miserias, los méritos de Cristo tienen eficacia sobreabundante para llevarnos a la cumbre de la perfección. Sus méritos son nuestros: están a nuestraSigue leyendo «Mi tierno Jesús»

Jesucristo, causa meritoria de la gracia

—El mérito de Cristo con relación a nosotros está íntimamente ligado con su sacrificio redentor. Recordemos, siquiera sea brevísimamente, los hitos fundamentales de su satisfacción infinita, que nos mereció y restituyó la vida sobrenatural perdida por el pecado de Adán Cristo merece no solamente para sí, sino para nosotros, con riguroso mérito de justicia: deSigue leyendo «Jesucristo, causa meritoria de la gracia»

¿Permanecerás callado Señor?

Acuérdate, Señor, de esta comunidad en los efectos de tu justicia: “Señor ya es hora de que actúes, porque han violado tu Ley”11. Es tiempo de hacer lo que has prometido. ¡Tu divina Ley es quebrantada! ¡Tu Evangelio ha sido abandonado! Torrentes de iniquidad inundan toda la tierra y arrastran a tus mismos servidores. LaSigue leyendo «¿Permanecerás callado Señor?»