Optimismo ante el mundo moderno

En primer lugar, debe señalarse un elemento que estará constantemente presente en todas las corrientes de las que trataremos: un fundamental optimismo ante los nuevos tiempos.  Más allá de sus diferencias doctrinales, tradicionalistas y progresistas estaban divididos por algo más profundo y fundamental: una actitud opuesta ante el proceso histórico en curso. En la perspectivaSigue leyendo «Optimismo ante el mundo moderno»

El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval

El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval Como decíamos más arriba, la independencia de los caballeros templarios y las donaciones recibidas, no caían bien al poder temporal: España Italia, Francia, Chipre, Jerusalén, Portugal…, no había lugar donde no poseyesen tierras, encomiendas y fortalezas, pues en todosSigue leyendo «El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval»

Querido sacerdote: te llevarán a donde tú no quieras

El libro del Deuteronomio (10, 8; 5-8) Las palabras incorporadas a la plegaria eucarística II: relectura del papel de la tribu de Leví dentro de la perspectiva cristológica y pneumatológica acerca de los sacerdotes de la Iglesia Un pasaje extraido de la plegaria eucarística I de la liturgia romana posterior a la reforma del ConcilioSigue leyendo «Querido sacerdote: te llevarán a donde tú no quieras»

Seguir a arrogantes

Por tanto, es recto y apropiado, hermanos, que seamos obedientes a Dios, en vez de seguir a los que, arrogantes y díscolos, se han puesto a sí mismos como caudillos en una contienda de celos abominables. Porque nos acarrearemos, no un daño corriente, sino más bien un gran peligro si nos entregamos de modo temerarioSigue leyendo «Seguir a arrogantes»

La apreciación auténtica

La verdad es que toda apreciación auténtica se basa en cierto misterio, en cierta oscuridad, en cierta humildad. Quien dijo: <Bienaventurado el que no espera nada, pues no se verá decepcionado>, pronunció una máxima equivocada. La verdadera es <Bienaventurado el que no espera nada, pues se verá gloriosamente sorprendido>. El que no espera nada veSigue leyendo «La apreciación auténtica»