Luego del bombardeo

1 Escuchen, hijos, la instrucción de un padre,        presten atención, para poder comprender: 2 lo que yo les doy es una sana doctrina, no abandonen mi esperanza. 3 Yo también fui un hijo para mi padre, tierno y muy querido a los ojos de mi madre. 4 Él me decía para instruirme: Que tu corazón retenga mis palabras, observaSigue leyendo «Luego del bombardeo»