Categoría: Vida

Santo Sacrificio de la Misa

La celebración de la Santa Misa tiene tanto valor como la muerte de Jesús en la Cruz


Santo Tomás de Aquino

Santo Sacrificio de la Misa

Una sola misa ofrecida y oída en vida con devoción, por el bien propio, puede valer más que mil misas celebradas por la misma intención, después de la muerte

San Anselmo

Reflexiones sobre la muerte

Procura ahora vivir de tal modo que a la hora de la muerte más tengas que alegrarte que aterrarte, más tengas alegría que temor

Ejercítate ahora en morir a todo lo que sea simplemente mundano, para que comiences en aquel entonces a Vivir con Cristo

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

EL PAN CELESTIAL Y LA BEBIDA DE SALVACIÓN



Nuestro Señor Jesucristo, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomad, comed; esto es mi cuerpo», y, después de tomar el cáliz y pronunciar la acción de gracias, dijo: «Tomad, bebed, ésta es mi sangre». Si fue él mismo quien dijo sobre el pan: Esto es mi cuerpo, ¿quién se atreverá en adelante a dudar? Y si él fue quien aseguró y dijo: Ésta es mi sangre, ¿quién podrá nunca dudar y decir que no es su sangre? Por lo cual estamos firmemente persuadidos de que recibimos como alimento el cuerpo y la sangre de Cristo. Pues bajo la figura del pan se te da el cuerpo, y bajo la figura del vino, la sangre; para que, al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo, llegues a ser un solo cuerpo y una sola sangre con él. Así, al pasar su cuerpo y su sangre a nuestros miembros, nos convertimos en portadores de Cristo. Y como dice el bienaventurado Pedro, nos hacemos partícipes de la naturaleza divina. En otro tiempo, Cristo, disputando con los judíos, dijo: Si no coméis mi carne y no bebéis mi sangre, no tenéis vida en vosotros. Pero como no lograron entender el sentido espiritual de lo que estaban oyendo, se hicieron atrás escandalizados, pensando que se les estaba invitando a comer carne humana. En la antigua alianza existían también los panes de la proposición: pero se acabaron precisamente por pertenecer a la antigua alianza. En cambio, en la nueva alianza, tenemos un pan celestial y una bebida de salvación, que santifican alma y cuerpo. Porque del mismo modo que el pan es conveniente para la vida del cuerpo, así el Verbo lo es para la vida del alma.
No pienses, por tanto, que el pan y el vino eucarísticos son elementos simples y comunes: son nada menos que el cuerpo y la sangre de Cristo; de acuerdo con la afirmación categórica del Señor; y aunque los sentidos te sugieran lo contrario, la fe te certifica y asegura la verdadera realidad. La fe que has aprendido te da, pues, esta certeza: lo que parece pan no es pan, aunque tenga gusto de pan, sino el cuerpo de Cristo; y lo que parece vino no es vino, aun cuando así lo parezca al paladar, sino la sangre de Cristo; por eso, ya en la antigüedad, decía David en los salmos: El pan da fuerzas al corazón del hombre y el aceite da brillo a su rostro; fortalece, pues, tu corazón comiendo ese pan espiritual, y da brillo al rostro de tu alma. Y que con el rostro descubierto y con el alma limpia, contemplando la gloria del Señor como en un espejo, vayamos de gloria en gloria, en Cristo Jesús, nuestro Señor, a quien sea dado el honor, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amén

De las Catequesis de Cirilo de Jerusalén
(Catequesis 22 [Mistagógica 4], 1. 3-6. 9: PG 33,1098-11)

Reflexiones sobre la muerte

Oh estupidez y dureza del corazón humano que solamente considera lo presente sin prever más bien lo futuro. En todos tus pensamientos en todos tus actos deberías comportarte como si hoy mismo hubieras de morir. Por eso dijo el Señor: “Piensa en tus postrimerías, esto es, en lo que te espera al final de tu vida, y no pecarás jamás”

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Sobre el Santo Sacrificio de la Misa


Un día, prosternada durante la Misa, inmediatamente antes de la Consagración, dije a Nuestro Señor !Oh dulce Jesús! La obra que vais a llevar a cabo es tan excelente y sublime, que yo, pobre criatura indigna, no me atrevo a levantar mis ojos. Es bastante para mí hundirme en la más profunda humildad, entre tanto que os dignáis darme mi parte en el sacrificio que da la vida a todos los elegidos. Cristo me respondió: Tú procura tener la firme resolución de servirme aún en medio de las mayores penas, para que este Sacrificio que es saludable a los vivos y muertos, se lleve a cabo con toda su excelencia. Así habŕas ayudado a mi obra.
Santa Gertrudis (Revelaciones Libro II, c 6)

Invoquemos al Espíritu Santo

Invoquemos al Espíritu Santo
Romanos
8:12 Así que, hermanos míos, no somos deudores de la carne para vivir según la carne,8:13 pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.

Cordero de Dios

He ahí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1, 29)

Venceremos gracias a la Sangre del Cordero, según explica Apocalipsis 12

«Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.12:11 Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.12:12 Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el diablo ha bajado a vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.»

St.Paul Cathedral, Munster, Germany, AD 1946, Misa durante la guerra.

Simón Bar-Jonah


cómo portavoz del grupo, proclamó una verdad muy profunda: el dogma de la encarnación (Juan 6, 68-69). Jesús explicó a simon que a tal doctrina no se podía acceder por un procedimiento natural; Simon había recibido una revelación especial de Dios. y Simon con la ayuda de Dios había hablado infaliblemente

Complacer a Dios

Que nos importan a nosotros tantas noticias raras? La persona a quién habla la Verdad Eterna se libra de la preocupación de muchas noticias inútiles

Porque todo depende es del Hijo Eterno de Dios. Sin El nadie juzga ni entiende nada completamente

Quien descansa tranquilo en Dios tiene firme su corazón, y para el todas las cosas se resumen en una sola: tener contento a Dios

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)