San Marcos 7:31-37 Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él. Él, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Ábrete!» Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les mandó que a nadie se lo contaran.Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
La revolución feminista podría ser el factor – decisivo para el establecimiento de un nuevo balance ecológico: alertar sobre la explosión poblacional, un cambio de énfasis de la reproducción a la contracepción, y demandas para el desarrollo completo de la reproducción artificial ofrecerian una alternativa a la opresión de la familia biológica
Firestone, S. (1970) The Dialectic of Sex: The Case for Feminist Revolution. A William Morrow and Company: New York. p.202
La Francmasonería no puede de manera alguna ser compatible con el Cristianismo porque es una organización secreta, que actúa y enseña en el misterio y en el secreto y deifica al racionalismo. [.] Es necesario urgir a todos los que sin la debida reflexión y examen de lo que es la Francmasoneria hayan ingresado en ella, que corten toda conexión (con ella) porque solo el Cristianismo es la religión que enseña la verdad absoluta y colma las necesidades religiosas y morales del hombre. Unánimemente y con una sola voz los obispos de la Iglesia de Grecia han aprobado lo que acaba de decirse y declaramos que todos los hijos fieles de la Iglesia deben apartarse de la Francmasonería […]>.
Declaración de la Asamblea de los Obispos de la Iglesia de Grecia, firmada por su presidente, el arzobispo Crisóstomo de Atenas, en Walton Hannah, Darkness visible. A Christian Appraisal of Freemasonry, Ed. Baronius Press, London, 2008, pp. 75-76
El 12 de octubre de 1933, Episcopado de la Iglesia Ortodoxa griega
Las riquezas son buenas en cuanto son útiles al ejercicio de la virtud; mas si excede esta medida de manera que impida el ejercicio de la virtud, no han de computarse entre las cosas buenas, sino entre las malas. De aquí que para algunos que usan de ellas para la virtud sea bueno poseer riquezas, mientras que para otros, que por ellas se apartan de la virtud, ya por demasiada solicitud, ya por el demasiado apego a las mismas o por la distracción de la mente que de ellas proviene, es malo poseerlas
SANTO TOMÁS DE AQUINO, Summa contra gentiles III, 133.
La virgen es la mujer más alta y la joya más noble que el cristianismo después de Cristo es ella la nobleza la sabiduría y la santidad personificada nunca podremos honrarla lo suficiente aún así se le debe rendir honor y alabanza de tal manera que no se perjudique ni a Cristo ni a las escrituras
Evangelio según san Mateo, 10: 29- 31 «¿ Por ventura no se venden dos pájaros en un cuarto, y sin embargo, no cae ninguno de ellos sobre la tierra sin el consentimiento de vuestro Padre? También todos los cabellos de vuestra cabeza están contados. No temáis, porque vosotros sois mejores que muchos pájaros». (vv. 29- 31)
Esto es, aquel que no abandonare los preceptos de la fe y no desfalleciere en las persecuciones, será salvo; porque recibirá el reino de los cielos como premio de las persecuciones de los hombres. Y es de notar, que la palabra fin no siempre significa conclusión, sino perfección, conforme con aquellas palabras: «El fin es Cristo» ( Rom 10,4 ), de donde resulta, que las anteriores palabras pueden tener el siguiente sentido: El que perseverare hasta el fin, esto es, en Cristo
¡Dulcísimo Jesús Nazareno, Dios y Redentor mío, que llevando sobre tus hombros la cruz, caminas al Calvario para ser en ella clavado! Yo pobre pecador soy la causa de tu Pasión dolorosísima
San Lucas 18:9-14 A algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás les dijo esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: `¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.’ En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: `¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!’ Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce será humillado; y el que se humille será ensalzado.»
Ha sido un honor y una alegría compartir algunas verdades básicas y esenciales de la fe católica con ustedes a través de esta serie de Cartas Pastorales. Hoy me gustaría discutir la séptima y última verdad que enumeré en mi Carta Pastoral del 22 de agosto de 2023:
Santa Gemma Galgani, también conocida como la Flor de Lucca, fue una mística que nació en 1878 en Italia. A lo largo de su vida tuvo muchas experiencias místicas. Ella sufrió mucho, y murió de tuberculosis a los 25 años. Ella nos dio este hermoso mensaje sobre el sufrimiento: «Jesús una vez me dijo: «¿Sabes, hija, por qué razón envío cruces a las almas queridas para mí? Deseo poseer sus almas, enteramente, y para esto las rodeo con cruces, y las encierro en sufrimientos y tribulaciones, para que no escapen de mis manos; y para esto esparzo espinas, para que las almas no suelten sus afectos sobre nadie, sino que encuentren todo contenido solo en Mí. Hija Mía, si no sientes la cruz, no puede llamarse cruz. Asegúrate de que bajo la cruz no te pierdas». (Santa Gemma Galgani, Carta a Monseñor Volpi)
Que Dios Todopoderoso te bendiga, y que recibas el fortalecimiento, la sanidad y la perseverancia que Nuestro Señor desea para ti al ofrecerle tus sufrimientos.
Sigo siendo tu humilde padre y siervo,
Reverendísimo Joseph E. Strickland Obispo de Tyler
2-2 q.175 a.4.5; q.180 a.5; In Sent. 3 d,27 q.3 a.1; d.35 q:2 a.2 q.82; 4 d.49 q.2 a.7; In 2 Cor. c.12 lect.1; De Verit. q10 a,11; Cont. Gentes 3,47; Quodl. 1 q.1
Objeciones por las que parece que alguien en esta vida puede ver a Dios en esencia:
1. Dice Jacob (Gen 32,30): Vi a Dios cara a cara. Pero ver a Dios cara a cara es verle en esencia, como resulta claro por lo que dice 1 Cor 13,12: Ahora vemos en un espejo y con enigmas, pero entonces le veremos cara a cara. Luego en esta vida Dios puede ser visto en esencia. 2. Más aún. En Núm 12,8, dice el Señor de Moisés: Le hablo directamente, y ve a Dios con claridad, sin enigmas ni figuras. Pero esto es ver a Dios en esencia. Luego alguien en esta vida puede ver a Dios en esencia. 3. Todavía más. Aquello en lo que conocemos otras cosas y por lo que las juzgamos, lo conocemos directamente. También ahora todo lo conocemos en Dios. Pues dice Agustin en XII Confess. Si ambos vemos que es verdad lo que dices, y ambos vemos que es verdad lo que digo, dime, te lo ruego, idónde lo vemos? Ni yo lo veo en ti, ni tú en mi; sino que ambos lo vemos en lo mismo que está por encima de nosotros; la verdad inquebrantable. En el libro De Vera Religione dice que todos juzgamos a partir de la verdad divina. Y en XII De Trin.3o dice: Es racional juzgar lo corporal partiendo de principios incorpóreos y eternos. Pero no serán inquebrantables si no estuvieran por encima de nosotros. Luego en esta vida vemos al mismo Dios. 4. Por último. Según Agustin (XII Super Gen. ad litt. 31), lo que está en el alma esencialmente, se ve con visión intelectual. Pero dice también que la visión intelectual de lo inteligible no se hace por semejanzas, sino por esencias. Luego, como quiera que Dios está por esencia en nuestra alma, en esencia le vemos.
En cambio está lo que se dice en Ex 33,20: No puede el hombre verme y seguir viviendo. Glosa’?: Mientras se vive en esta vida, se puede ver a Dios por medio de algunas imágenes, pero no se le puede ver en la misma naturaleza de su especie.
Solución. Hay que decir: Dios no puede ser visto en esencia por ningún hombre puro a no ser que esté separado de esta vida mortal. El motivo es porque, como se dijo (a.4), el modo de conocer depende del modo de la naturaleza del que conoce. Nuestra alma, mientras vivimos en esta vida, tiene su ser en la materia corporal. De ahí que naturalmente no conozca más que lo que tiene forma en la materia o que pueda ser conocido de este modo. Es evidente que la esencia divina no puede ser conocida a través de la naturaleza de las cosas materiales. Pues quedó demostrado (a.2), que conocer a Dios por alguna semejanza creada no significa visión de su esencia. De ahí que le resulte imposible al alma humana en esta vida ver la esencia de Dios. Signo de esto es el hecho de que nuestra alma, cuanto más se abstrae de lo corporal, tanto más capaz es de entender lo abstracto. De ahí que en sueños y en éxtasis se perciben más las revelaciones de lo divino y las premoniciones de lo futuro. Por todo lo cual, el alma no podrá ser elevada hasta lo inteligible en grado sumo, esto es, hasta la esencia divina, mientras se encuentra en esta vida mortal.
Respuesta a las objeciones: 1. A la primera hay que decir: Según Dionisio en c.4 Cael. Hier.33, cuando se dice que alguien vio a Dios, hay que entender que vio alguna figura, bien sensible, bien imaginaria como representación de algo semejante a lo divino. Por eso, al decir Jacob: Vi a Dios cara a cara (Gen 32,30), hay que entender no que viera la esencia de Dios, sino una figura en la que Dios estaba representado. Además, cuando se ve a la persona de Dios que habla, es algo que pertenece a la sublimidad de la profecía, aun cuando se trate de una visión imaginaria. Eso quedará demostrado cuando tratemos de los grados de la profecía (2-2, q:174 a.3). También es posible que Jacob, al expresarse así, esté designando algo propio de la contemplación y que supera el estado normal 2. A la segunda hay que decir: Asi como Dios milagrosamente obra algo sobrenatural en los seres corpóreos, así también sobrenatural y extraordinariamente elevó algunas mentes sometidas a la condición carnal hasta la contemplación de su esencia sin usar los sentidos corporales. Es lo que Agustin en el XII 34 Super Gen. ad litt. y en el libro De Videndo Deum 35 dice, respectivamente, de Moisés, maestro de los Judíos, y de Pablo, maestro de los Gentiles. De esto se tratará exhaustivamente cuando analicemos el rapto (2-2, q.174, a.3.4.5.6). 3. A la tercera hay que decir: Verlo todo en Dios, y a partir de El juzgarlo todo, es decir que lo vemos y juzgamos por participar de su luz. Pues la luz racional es una cierta participación de la luz divina.Es algo parecido a lo que sucede cuando decimos que vemos y juzgamos todas las cosas al sol, pues lo hacemos con su luz. De ahí que Agustín en I Soliloquiorun 36 diga: El alcance de las distintas materias de la ciencia no puede ser visto a no ser que se las ilumine con algo que sea como su sol: Entiéndase Dios. Por lo tanto, así como para ver algo sensible no es necesario que se vea la sustancia del sol, así tampoco es necesario que se vea la esencia de Dios para ver algo inteligible. 4. A la cuarta hay que decir: Hay visión intelectual de aquello que está en el alma por esencia como lo inteligible en el entendimiento. Así es como Dios está en el alma de los bienaventurados, pero no en la nuestra, en la que está por presencia, esencia y potencia.