¿Dios existe?



5 vias Santo Tomás de Aquino
5 vía, consideración

No existe tal cosa como el “ajuste fino” del universo. Si estamos vivos es simple y llanamente porque las constantes se ajustaron por azar. No estaríamos aquí para observar el universo si lo extremadamente improbable no hubiera ocurrido. Por tanto, no hay de qué sorprenderse y el argumento del ajuste fino no es más que una tautología. Y no solo eso, también es inválido porque únicamente toma en cuenta nuestro tipo de vida sin considerar otras posibilidades (como una vida basada en el silicio en lugar del carbono, por ejemplo). Luego, no se prueba la conclusión de la quinta vía.

Creer que nuestro universo se ha ajustado a sí mismo por azar es simplemente absurdo. Es tanto como creer que un huracán puede ensamblar de por sí un Boeing 747 al pasar por un depósito de chatarra o que un mono puede escribir un libro por casualidad al jugar con las teclas del computador. Absurdo a todas luces. Los matemáticos concuerdan en que los eventos que tienen una probabilidad de ocurrencia de 1 contra 10 a la 50 (un 1 seguido de 50 ceros) simplemente no pueden ocurrir por azar, y tanto el Boeing 747 ensamblado por el huracán como el libro escrito por el mono exceden dicho parámetro. Y la situación es la misma con las constantes y cantidades del ajuste fino (piénsese solamente en el cálculo de Penrose). Ahora, yendo a la cuestión de la “tautología”: ¿es correcto decir que el ajuste fino solo se constituye como la constatación a posteriori del hecho de que estamos vivos y que, por tanto, no hay de qué sorprenderse? Creemos que no. ¿Por qué? Porque la existencia de vida no es la única posibilidad sino que existen otras posibilidades ¡muchísimo más probables! No es una exigencia de las leyes físicas que exista vida, y menos aun vida inteligente. Es más, la cantidad de universos posibles prohibitivos para la vida es muchísimo más grande que la cantidad de universos posibles que permiten vida. Por tanto, sí hay motivo para sorprenderse. Los filósofos William Lane Craig y Richard Swinburne han desarrollado un ejemplo muy sugestivo para ilustrar esto: Supóngase que cien tiradores expertos son enviados para ejecutar a un prisionero en un escuadrón de fusilamiento, y el prisionero sobrevive. El prisionero no debería asombrarse de que no ve que está muerto. Después de todo, si estuviera muerto no podría observar su muerte. No obstante, ¡tendría que asombrarse de que esté vivo! Extendiendo el argumento de Craig y Swinburne, el prisionero debería concluir, dado que está vivo, que todos los tiradores expertos erraron por algún azar extremadamente improbable. Él podría querer atribuir su supervivencia a una increíble buena suerte, pero sería mucho más racional que él concluyera que los tiradores erraron por decisión de alguien que debe haber tenido el propósito de que sobreviva…

Robin Collins «The Teleological Argument: An Exploration of the Fine-Tunning of the Universe» in: William Lane Craig and J. P More land eds. The Blackwell Companion To Natural
Theology, op. cit., pp 239-25

William Lane Craig, «Barrow and Tipler onthe Anthropic Principle Versus Divine Design»
British Journal of Philosophy and Science, no 38 1988, p. 392

Richard Swinburne, «Argument For the Fine-Tuning of the Universe» in: John Les lie ed. Physical Cosmology and Philosophy, Ed Macmillan, New York 1991, p. 165

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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