¿Múltiples caras de Dios?

Aclarando que la cuestión de cuál es la religión verdadera no me parece del todo insoluble como para que represente una dificultad absoluta responderé que básicamente Dios permite (no causa) la multiplicidad de religiones por dos razones:

i) para que la criatura pueda perfeccionarse en el
amor y la verdad esforzándose por dilucidar cuál
es la verdad (si la cuestión fuese evidente no podría darse esa posibilidad); y

ii) porque si quisiera impedirlo tendría que eliminar el libre albedrío.

En efecto, en este caso habrían dos mundos posibles: uno donde no hay libre albedrio y en el que los seres humanos son dirigidos mecánicamente por Dios a la religión verdadera; y otro en el que sí hay libre albedrío y en el que, por tanto, los hombres mismos pueden confundir la religión verdadera hasta crear (arbitrariamente) otras nuevas (con lo cual habría más confusión). El gran problema del «primer mundo posible» es que en realidad se trata de un «mundo imposible» pues una condición esencial para que el ser humano sea un ser humano  es que tenga voluntad y, por ende, libre albedrío.
Luego, solo nos queda el segundo mundo posible en el que si bien hay una religión verdadera también hay seres libres que pueden confundir el camino o crear ellos mismos otras religiones. ¿Pero por qué es necesaria la libertad? Para que el hombre pueda ser feliz. Y es que allí donde no hay consciencia ni, en consecuencia, libertad, no puede haber propiamente felicidad o virtud sino únicamente placer y dolor en el caso de seres vivos sin consciencia) o mera existencia (en el caso de los seres inertes)

¡DIOS SI EXISTE!: Como defender racionalmente esta verdad ante ateos, agnósticos e incluso creyentes. Dante A. Urbina

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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