La dicha no sólo iluminaba lo íntimo de mi alma. También el mundo exterior se me aparecía bajo un aspecto estupendo. Todo me invitaba a amar y alabar a Dios: los seres humanos, los árboles, las plantas, los animales. Todas las cosas me eran familiares y en todas partes encontraba la imagen del nombre de Jesucristo. A veces me sentía tan sin peso que creía que ya no tenía un cuerpo, que estaba flotando con suavidad en el aire. Otras entraba completamente en mí mismo,. Veía de modo claro lo más íntimo de mí, y admiraba la construcción magnífica del cuerpo humano. A veces sentía una alegría inmensa, como si me hubiera convertido en rey. Y, en medio de todas estas consolaciones, me auguraba el que Dios me concediese morir lo más pronto posible, para poder desbordar mi reconocimiento a sus pies en el mundo de los espíritus
[el nombre de Dios] es inexplicable porque las lenguas todas no bastan para expresarlo [suficientemente]
Sabemos que también es luz, porque ilumina: así como la luz aclara las tinieblas, así el nombre de Dios disipa las tinieblas de nuestro entendimiento. Salmo 17, 29: «Dios mío, ilumina mis tinieblas»
Comentarios sobre el Padre Nuestro y los Diez Mandamientos. Santo Tomás de Aquino
Evangelio según san Mateo, 11: 7-10 Después que se marcharon ellos comenzó Jesús a hablar a las turbas acerca de Juan. «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿A una caña agitada por el viento? ¿A un hombre vestido de ropas delicadas? Mirad, los que visten ropas delicadas están en las casas de los reyes; ¿pero qué fuisteis a ver? ¿A un Profeta? Aun os digo y más que a un Profeta, porque éste es de quien está escrito: Mira: Yo envío a un ángel mío ante tu rostro, y éste preparará tu camino delante de ti»
Por ventura ¿para esto salisteis al desierto para ver a un hombre parecido a una caña, que es llevada por todos los vientos y que por a ligereza del espiritu dudaria de lo que antes predicaba? Podrá ser que estimulado por la envidia venga contra mí y que su predicación alcance una gloria vana que le dé algunas ganancias? ¿Por qué desearia las riquezas? ¿Para abundar en delicias? ¿Se alimenta de langosta y de miel silvestre para vestir elegantemente? Los pelos de los camellos son su vestido y por eso añade: ¿Pero qué fuisteis a ver?» ¿A un hombre vestido elegantemente?
Porque esto era ya a la postre (digo a la postre de antes que el Señor me hiciese estas mercedes de arrobamientos y visiones), y en tanto extremo duró muy poco estar en esta opinión y así siempre tornaba a mi costumbre de holgarme con este Señor, en especial cuando comulgaba. Quisiera yo siempre traer delante de los ojos su retrato e imagen, ya queno podía traerle tan esculpido en mi alma como yo quisiera. ¿Es posible, Señor mío, que cupo en mi pensamiento ni una hora que Vos me habíais de impedir para mayor bien? De dónde me vinieron a mí todos los bienes sino de Vos? No quiero pensar que en esto tuve culpa, porque me lastimo mucho, que cierto era ignorancia; y así quisisteis Vos, por vuestra bondad, remediarla con darme quien me sacase de este yerro, y después con que os viese yo tantas veces como adelante diré, para que más claro entendiese cuán grande era, y que lo diijese a muchas personas que lo he dicho, y para que lo pusiese ahora aquí
La infiltración de la Iglesia por las sociedades secretas y el modernismo
Tres años después de la visión del papa León XIIl de los demonios reuniéndose en Roma, se erigía en la ciudad, en Campo de Fiori, una estatua de Giordano Bruno. Este era un fraile dominico que, públicamente, predicó y negó las doctrinas católicas sobre la Santisima Trinidad, la divinidad de Cristo, la virginidad de María, la transubstanciación eucaristica y la eternidad del infierno. Según parece, también enseñaba el panteísmo, la reencarnación. y defendía que todas las religiones conducen a la divinidad. Bruno fue condenado por el Santo Oficio y ejecutado en el año 1600. Fueron los masones los que erigieron la estatua de Bruno en Roma como insignia de su falsa filosofia y su ambición de poder sobre la Roma papal. El papa León XIII se pronunció contra «la erección de la estatua del conocido apóstata de Nola» en su encíclica de 1890 Dall’alto del’ Apostolico, afirmando que ello era «obra de los masones» y «»un insulto al papado». La estatua era un símbolo teológico de la Alta Vendita: dejad que sean los sacerdotes católicos quienes planten la semilla de los ideales masónicos. Bruno era el talismán de su infiltración. Los escritores de la Alta Vendita querían, llegado el caso, elegir a un papa al modo de Giordano Bruno de Nola: panteista, naturalista, relativista y universalista. La Alta Vendita esperaba un papa que enseñase, de modo firme y sin hacer concesiones, que la pluralidad y la diversidad de religiones son expresión de la sabiduria y de la divina voluntad de Dios, que creó a todos los seres humanos. Pero costaría más de un siglo lograrlo.
El papa León XIII murió en 1903 tras haber publicado ochenta y ocho encíclicas, incluyendo doce sobre el rosario y cuatro contra la masonería. Tras su Misa de Réquiem, sesenta y dos de los sesenta y cuatro cardenales vivos se encontraron en Roma para elegir al sucesor de san Pedro. De los dos ausentes, uno se encontraba enfermo y el otro todavía estaba viajando desde Australia. El papa León XII había vivido tanto que sólo uno de los cardenales habia votado en la elección papal previa. El candidato favorito para el papado era el cardenal siciliano Mariano Rampolla. El cardenal Rampolla, como León XII, aprobó la Tercera República Francesa y toleró el republicanismo. Por esta razón el cardenal Rampolla había sido uno de los favoritos de León XIII y su aparente sucesor.
El recuento de la primera votación otorgó veintinueve votos a Rampolla, dieciséis votos a Girolamo Maria Gotti y diez votos a Giuseppe Sarto. El número de votos requeridos para la elección de un papa era, en aquel momento, de cuarenta y dos. El atasco entre esos tres candidatos requeriría un candidato de compromiso, Tras tres votaciones, el cardenal polaco Jan Puzyna de Kosielsko, de Cracovia, hizo público el veto imperial del emperador Francisco José de Austria contra la elección del cardenal Rampolla. Este movimiento obstaculizó oficialmente la elección de Rampolla para el papado. El veto imperial ius exclusivae (derecho de exclusión), era un privilegio otorgado a los emperadores cristianos para excluir a un cardenal de ser elegido como papa. Este derecho de exclusión imperial ha sido utilizado al menos diez veces desde 1644. El privilegio se remonta a los emperadores romanos de Oriente. Por ejemplo, cuando el papa Pelagio I murió a causa de la peste el 7 de febrero del el año 590, clero de Roma eligió poco después como papa a Gregorio Magno. Sin embargo, tras la elección papal hubo un tiempo de demora en su instalación en Roma mientras llegaba la iussio (aprobación) del emperador de Constantinopla. Una vez recibida la aprobación imperial, el papa Gregorio se instaló como obispo de Roma el 3 de septiembre del 590 -tras un interregnum papal de siete meses. Este equilibrio entre el emperador y el papa existía con los emperadores cristianos bizantinos de siglo VIl y continuó con los emperadores del Sacro Imperio Romano en Occidente, Hacia 1903 el derecho al veto papal pertenecía al emperador Francisco José de Austria, que lo ejerció contra el cardenal Rampolla. Furioso por este acto de intromisión imperial, el cardenal Rampolla lo denunció como «una afrenta a la dignidad de este Sagrado Colegio». Los cardenales que apoyaban a Rampolla desafiaron el veto imperial y, en la siguiente votación, veintinueve votaron por él; pero las tornas cambiaron y se invirtieron las posiciones con veintiún votos para Sarto y nueve para Gotti. Los cardenales comenzaron a darse cuenta de que, con la fragilidad del papado, sin los Estados Pontificios y en un mundo cada vez más secularizado, necesitarían la ayuda del emperador Francisco José. Poco a poco los votos en favor del cardenal Sarto fueron aumentando: en la quinta votación iba en cabeza y ganó la elección papal en la séptima votación con cincuenta votos, ocho más de los cuarenta y dos requeridos inicialmente, En un primer momento Sarto declinó el cargo; pero tras ser presionado por los cardenales aceptó la elección. El cardenal Giuseppe Melchiore Sarto (1835- 1914) tomó como nombre Pio X, como señal de que su pontificado continuaría las rígidas políticas que su predecesor, el papa Pio IX, había iniciado. El papa Pío X dio su primera bendición papal Urbi et orbi mirando hacia el interior de la Basilica de San Pedro, dando la espalda a la secularizada ciudad de Roma. Este acto simbolizaba su oposición a la Italia secular que regia sobre Roma y su demanda de la devolución de los Estados Pontificios.
Seis meses después promulgó una constitución apostólica con la que prohibía definitivamente el veto imperial en la elección papal e imponía la excomunión automática para cualquier monarca que tratase de imponer un veto en un cónclave
Un dato menos conocido es que fue el papa Pio X, y no Juan Pablo II, el primer papa étnicamente polaco -sus padres eran inmigrantes polacos en Italia. Era el segundo de diez hijos y creció muy pobre. Estudió latin con el párroco y recibió la tonsura clerical con quince años, de tal forma que pudo continuar su formación en el seminario y recibir la ordenación sacerdotal
Cuando tenía veintitrés años, Sarto fue ordenado sacerdote. A la edad de cuarenta y nueve años fue nombrado obispo de Mantua por León XIIl y consagrado por el cardenal Lucido Parocchi, el obispo Pietro Rota y el obispo Giovanni María Berengo. Recibió la dispensa papal al no poseer un doctorado. En 1893, el papa León XIII le nombró cardenal y patriarca de Venecia a la edad de cincuenta y ocho años. Diez años más tarde sería elegido papa
El papa Pio X era un hombre de doctrina impecable y santidad personal. Tras su muerte, durante el proceso de canonización, el nombrado como «abogado del diablo», que estaba encargado de descubrir cualquier cosa reprensible en su vida, sólo pudo presentar dos «faltas» conocidas de Pio X: fumaba un cigarrillo al día y, a veces, su missa lecta diaria duraba menos de veinticinco minutos. Estos eran los únicos argumentos en contra de su canonización
El papa Pio X es famoso por promover la comunión frecuente entre los laicos y por reducir la edad canónica para la primera comunión de los doce a los siete años. Amaba la sagrada liturgia como «participación activa en los sacrosantos misterios y en la pública y solemne oración de la Iglesia».
Promovió el canto gregoriano tradicional y advirtió del «uso del piano, como asimismo de todos los instrumentos fragorosos o ligeros, como el tambor, el chinesco, los platillos y otros semejantes»
Su mayor contribución a la Iglesia católica fue su férrea resolución contra la herejía del modernismo. Los teólogos catolicos del siglo XIX habian forzado los límites de la ortodoxia católica al seguir el racionalismo y el enfoque crítico protestante a la Sagrada Escritura. El papa León XIII había escrito contra esto tildándolo de liberalismo, pero el papa Pío X identificó el movimiento como modernismo.
Humanum genus (1884), Dall’alto dell’Apostolico Seggio (1890), Custodi di quella fede (1892) y Inimica vis (1892)
David V. Barret, «Ballot Sheets from 1903 Conclave to Be Sold at Auc- tion» («Las papeletas del Cónclave de 1903 serán vendidas en una subasta»), Catholic Herald, 2 de junio de 2014
Pío X bajó la edad en virtud de su decreto Quam singulari (1910)
San Pio X, Tra le sollecitudini
TAYLOR R. MARSHALL. INFILTRACIÓN, EL COMPLOT PARA DESTRUIR LA IGLESIA DESDE DENTRO
El papel de los factores «tendenciales» en la marcha del proceso revolucionario:
Mucho se ha escrito sobre las doctrinas y los hechos de las grandes revoluciones que han marcado la historia contemporánea. Poco o nada, sin embargo se ha dicho de un aspecto previo y más profundo: aquello que Plinio Corrêa de Oliveira lama el elemento tendencial, que se manifiesta a través de ambientes músicas, vestidos, estilos artísticos y tipos humanos, creando no tanto una doctrina como un humus, que luego dará vida a las doctrinas, Asi como las plantas prosperan solo en una tierra previamente preparada, las revoluciones se desarrollan solo en sociedades ya trabajadas a nivel tendencial. En el caso del catolicismo social, icuáles eran los factores tendenciales en juego?
Optimismo ante el mundo moderno
Destrucción de las barreras psicológicas entre catolicismo y socialismo
Plinio CORRÊA DE OLIVEIRA, Revolución y Contra Revolución, Tradición y Acción por un Perú Mayor, Lima 2005, pp. 50ss
JULIO LOREDO DE IZCUE. TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, UN SALVAVIDAS DE PLOMO PARA LOS POBRES
San Mateo 16:13-19 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
El sacerdote tiene la misión de velar. Debe estar en guardia ante las fuerzas amenazadoras del mal. Debe mantener despierto al mundo para Dios. Debe estar de pie frente a las corrientes del tiempo. De pie en la verdad. De pie en el compromiso por el bien
Joseph Ratzinger Benedicto XVI Ciudad del Vaticano, monasterio Mater Ecclesiae 17 de septiembre de 2019