El Breviario y San Pio X

El oficio divino fue siempre una labor predilecta de Pío X. Se cuenta que, cuando niño, veía a veces al cardenal Mónico con su Breviario en las manos y que preguntaba con indefinible admiración cómo serían las bellísimas historias que debía de encerrar aquel gran libro que tanto absorbía la atención del prelado. Más tarde,Sigue leyendo «El Breviario y San Pio X»

La sociedad masónica

En Nuestros días, todos los que favorecen la peor parte parecen conspirar a una y pelear con la mayor vehemencia, siéndoles guía y auxilio la sociedad que llaman de los Masones, extensamente dilatada y firmemente constituida. Sin disimular ya sus intentos, muy audazmente se animan contra la majestad de Dios, maquinan abiertamente y en públicoSigue leyendo «La sociedad masónica»

Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros

Hay, cuánto sufre mi alma cuando en la oración una chusma de pensamientos carnales me asalta mientras la inteligencia contempla las cosas celestiales! Dios mío, de mí no te alejes, ni «en tu ira le vuelvas a tu siervo la espalda» (Salmo 26,9) Enciende tu resplandor y disipa esas imágenes sensuales; dispara tus flechas ySigue leyendo «Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros»

Disposiciones para la oración de intimidad

Postura La postura del cuerpo tiene una gran importancia en la oración. Sin duda es el alma quien ora, no el cuerpo; pero, dadas sus íntimas relaciones, la actitud corporal repercute en el alma y establece una especie de armonía y sincronización entre las dos. En general, conviene una postura humilde y respetuosa. Lo idealSigue leyendo «Disposiciones para la oración de intimidad»

Disposiciones para la oración de intimidad

Tiempo Dos cosas hay que tener muy en cuenta: la necesidad de señalar un tiempo determinado del día y la elección del momento más oportuno. En cuanto a lo primero, es evidente la conveniencia de señalar un tiempo determinado para dedicar a la oración. Si se altera el horario o se va dejando para másSigue leyendo «Disposiciones para la oración de intimidad»

De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada

Señor: ¿quién es el hombre para que de él te acuerdes? ¿Quién es el hijo del hombre para que le visites? (Salmo 8,5) ¿Qué ha hecho el hombre para que le des tu gracia? ¿De qué podré quejarme, Señor si me abandonas? ¿Con qué derecho podré reclamar, si no hicieres lo que te pida? LoSigue leyendo «De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada»

¿Crees tú que vas a gozar de consuelos espirituales cuando tú quieras?

Lo santos no los han tenido siempre. Al contrario, sufrieron muchas penas, diversas tentaciones y grandes desolaciones. Pero lo sufrían con paciencia y confiaban en Dios más que en sí mismos, porque sabían que «los padecimientos de esta vida no tienen proporción con la gloria eterna (Romanos 7, 18), para con ellos merecerla. ¿Quieres túSigue leyendo «¿Crees tú que vas a gozar de consuelos espirituales cuando tú quieras?»

Los ángeles en misa

Salmo 137:1 De David. Te doy gracias, Yahvé, de todo corazón, por haber escuchado las palabras de mi boca. En presencia de los ángeles tañeré en tu honor,137:2 me postraré en dirección a tu santo Templo. Te doy gracias por tu amor y tu verdad, pues tu promesa supera a tu renombre.

La verdadera alegría y satisfacción debe buscarse sólo en Dios

6:14 En cuanto a mí, ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!Gálatas La persona de fe y de piedad lleva consigo a todas partes a Jesús, el gran consolador, ySigue leyendo «La verdadera alegría y satisfacción debe buscarse sólo en Dios»