Oración

Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre

Evangelio

San Mateo 11:25-30
En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

Palabra del Señor

Oración

Bendito sea su santo Nombre

Evangelio

San Mateo 18:1-4
En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos

Palabra del Señor

Oración

Bendito sea Dios

Evangelio

San Mateo 18:1-10
En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se humille como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan escándalos, pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene! «Si, pues, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo y arrójalo de ti; más te vale entrar en la Vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies, ser arrojado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna del fuego. «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Palabra del Señor

Abraham

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que fue lamado el amigo>, fue hallado fiel en haber rendido obediencia a las palabras de Dios. Por medio de la obediencia partió de su tierra y su parentela y de la casa de su padre, para que, abandonando una tierra escasa y una reducida parentela y una casa mediocre, pudiera heredar las promesas de Dios. Porque Él le dijo: vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré; y engran deceré tu nombre y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan y los que te maldigan maldecirė; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra (Gn. 12 1-4; Hb. 11,8). Y de nuevo, cuando se separó de Lot, les dijo: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente Porque toda la tierra que ves, la doré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada (Gn. 13, 14-16). Y de nuevo dice: Dios hizo salir a Abraham y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Así será tu descendencia. Y Abraham creyó al Señor, y le fue contado por justicia (Gn. 15, 5-6; Hb. 11, 12; Rm. 4, 3; St. 2, 23). Por su fe y su hospitali dad le fue concedido un hijo siendo anciano, y en obediencia lo ofreció a Dios en sacrificio en uno de los montes que Él le mostró

Clemente de Roma, Epistola a los Corintios
Padres Apostólicos Siglo I

La confianza de los que oran



Primero por la proximidad de Dios, según el Salmo 144, 18: «Muy cerca está el Señor de todos los que lo invocan». Por lo cual nos dice en Mateo 6, 6: «Mas tú, cuando vayas a orar entra en tu aposento», a saber, el del corazón

Segundo, porque por la intercesión de los santos podemos obtener lo que pedimos, según Job 5, 1: «Dirigete a alguno de los Santos»; Santiago 5, 16: «Orad los unos por los otros para que seáis salvos»

Comentarios sobre el Padre Nuestro y los Diez Mandamientos. Santo Tomás de Aquino

Progreso secular

Progreso secular

Robert Nisbet sostiene que durante el siglo 20 el progreso secular finalmente logró expresarse a plenitud mediante dos guerras mundiales, la Gran Depresión, los excesos del comunismo, el fascismo y el nacionalsocialismo, los horrores de los campos de concentración y la Guerra Fría. La promesa de una ciudad de Dios creada por ciudadanos en la tierra, el paraiso de abundancia material y de ilimitados placeres se convirtió en el mayor infierno de la historia. En nombre del progreso secular impulsado por la moral racionalista, utilitarista, hedonista y materialista se justificaron genocidios que acabaron con las vidas de millones de seres humanos y destruyeron las estructuras sociales, culturales, políticas económicas de decenas de paises en todo el mundo.

Nisbet, R. (1979) «The Idea of Progress: A Bibliographical Essay», Literature of Liberty, 7-37

Oración

Honremos, pues, echados por tierra, tan divino Sacramento; y queden desechados, pues vino el cumplimiento, los ritos del Antiguo Testamento