
ORACION PARA IMPLORAR LA MISERICORDIA DE DIOS HACIA GUATEMALA
(Compuesta por Monseñor Mariano Rosell y Arellano)
Señor Dios, Rey Omnipotente, en vuestras manos están puestas todas las cosas, y si queréis salvar a Guatemala, nadie puede resistir a vuestra voluntad. Vos hicisteis los cielos y la tierra y todo cuanto en ellos existe. Vos sois el Dueño de todo, ¿Quién, pues, podrá resistir a vuestra Majestad? Por tanto Señor Dios de Abraham, tened misericordia de Guatemala, porque vuestros enemigos quieren perdernos y exterminar vuestra herencia. Así Señor, no desprecies esta parte que redimisteis con Vuestra Sangre. Oíd Señor, nuestras oraciones, sed favorable a nuestra suerte, levantad el azote de vuestro enojo y haced que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo, alabemos vuestro Santo Nombre por los siglos de los siglos.
Amén!
Padre Eterno, te ofrecemos el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo Hijo, presente en este Sagrario, en expiación por nuestros pecados y los del mundo entero.
Virgen Santísima, cúbrenos con tu manto y danos luz, paz y un buen gobierno. Así sea!
Divino Corazón de Jesús, salvad a Guatemala, pues las muchas aguas de la tribulación la han inundado y un torrente impetuoso de impiedad amenaza precipitarla al abismo.
Por vuestra agonía en el huerto/CORAZON DE JESUS SALVAD A GUATEMALA
Por el beso del traidor …
Po la bofetada que recibiste en casa de Anás …
Por aquella noche de oprobios …
Por los crueles azotes que desgarraron vuestro cuerpo adorable …
Por la corona de espinas que bañó en sangre vuestro divino rostro …
Por vuestra sentencia a muerte …
Por los dolores de vuestra Madre Purísima …
Por la lanzada que abrió vuestro costado …
Por el nombre mil veces Benito de tu Santísima Madre .
Por vuestra triunfante resurrección .
Por vuestra admirable Ascensión …
Por la venida del Espíritu Santo .
OREMOS. Amantísimo Jesús, salvad a Guatemala y haced que de tal manera se extienda el reinado de vuestro amor, que tanto en la tribulación, como en la prosperidad, aclamemos siempre Vuestro Sacratísimo Corazón.
Así sea!