Jesús, Divino prisionero del amor,cuando considero Tu amor y cómo Te has anonadado por mí, mis sentidos desfallecen. Encubres Tu Majestad inconcebible y Te humillas rebajándote a mi,un ser miserable. Oh Rey de la Gloria, aunque ocultas Tu hermosura,el ojo de mi alma desgarra el velo.
Veo a los coros de ángeles que te honran incesantemente y a todas las potencias celestiales que Te alaban sin cesar y que Te dicen continuamente: Santo, Santo, Santo.
Oh ¿Quién comprenderá Tu amor y Tu misericordia insondable hacia nosotros? Oh prisionero del amor, encierro mi pobre corazón en este tabernáculo para adorarte sin cesar día y noche.
Aunque estoy físicamente lejos de Ti,mi corazón esta siempre Contigo. Nada puede impedir mi amor hacia Ti. No existe ningún obstáculo para mí.
Oh Jesús Te consolare por todas las ingratitudes, por las blasfemias, por la tibieza, por el odio de los impíos, por los sacrilegios. Oh Jesús, deseo arder como víctima pura y anonadada delante del trono de Tu escondite. Te ruego incesantemente por los pecadores agonizantes
