Jesús no quita nada, Jesús te lo da todo

Unas veces parece como si Dios te hubiera abandonado. Otras veces el prójimo pondrá a prueba tu paciencia. Y lo que es peor todavía, muchas veces serás pesada carga para ti mismo y no estarás contento de lo que haces y de lo que eres.Sin embargo, no habrá manera de librarte enseguida de todo estoSigue leyendo “Jesús no quita nada, Jesús te lo da todo”

Tribulación

Los que aman a Jesús por lo que Él es, y no por los consuelos que regala, lo bendicen igualmente en las tribulaciones y en las angustias del espíritu, como en los momentos de mayor consolación. Y si Él no les quisiera dar consuelos, igualmente lo bendecirían y alabarían. 5:3 Más aún; nos gloriamos hastaSigue leyendo “Tribulación”

El misterio de la Santa Misa

En el Antiguo Testamento, ya nos había ofrecido dos hermosas imágenes de este misterio. La primera, cuando el sacrificio de Aarón: “La gloria del Señor, dice el autor de Levítico (Levítico 9, 23-24) apareció a toda la asamblea del pueblo, y el fuego descendió para consumir el holocausto que reposaba sobre el altar. Al verSigue leyendo “El misterio de la Santa Misa”

Alabado, obedecido y glorificado

Los que atribuyen a Dios todo lo bueno que han recibido no buscan alabanzas de las demás personas (¿qué tienes tú que no hayas recibido? Y si lo has recibido ¿porqué te vas a enorgullecer por ello?, decía San Pablo). Lo que desean es que Dios sea siempre alabado, obedecido y glorificado. Y ésta esSigue leyendo “Alabado, obedecido y glorificado”

Humillación

Cuando el humilde sufre una humillación, no se inquieta ni entristece, porque su interés no es obtener la alabanza y ayuda de los humanos sino de Dios Efesios 6:6 no por ser vistos, como quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que cumplen de corazón la voluntad de Dios Imitación deSigue leyendo “Humillación”

Por siempre sea Alabado

Sed por siempre alabado, mi buen Jesús, por mí y por todas las criaturas! Por vuestra mediación ofrezco a la Santísima Trinidad las alabanzas y acción de gracias que recibís hasta el fin del mundo. Ruego a los coros celestiales y a los bienaventurados, unan la expresión de su gratitud a la nuestra, para ensalzaros,Sigue leyendo “Por siempre sea Alabado”

Santo Sacrificio de la Misa

Si mucho recibimos de alguien, mucho tenemos obligación de agradecerle, de lo contrario, pasaríamos por ingratos.Colmados por Dios de beneficios sin número, no podemos menos de preguntarnos con David, (Salmo 65,12) ¿Cómo corresponderé yo al Señor por tanto como me ha dado?; y con el profeta Miqueas (Miqueas 6, 6) ¿Qué puedo ofrecer al AltísimoSigue leyendo “Santo Sacrificio de la Misa”

Alabar a Dios

Cuando un hombre, fiel a esta doctrina consoladora, dice de corazón: Dios mío, yo os ofrezco la alabanza que vuestro Hijo os tributa en el Altar; este hombre rinde al Todopoderoso, homenajes superiores a los de los ángeles y santosExplicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)