!He aquí la pila de Agua bendita!

Al terminar sus estudios en la academia, el corazón sensible de Ricardo quería hacer una obra que expresara su gratitud a Monseñor el Párroco y que quedara bien, al mismo tiempo, en la artística iglesia de Santa Lucía (Santa Lucia di Piave)

Hizo el proyecto de una pila que representara al diablo huyendo del agua bendita. En presencia de este trabajo, se experimenta las mismas emociones que hace suscitar las grandes obras de arte y no estamos exagerando. He aquí la crítica estética que de ella hizo el profesor Módolo: «El sujeto, más que la huida de Lucifer del agua bendita, representa a Lucifer aplastado por la delicada figura de María en el centro de la pila y, desde luego, no podía estar hecho con mayor dramatismo y equilibrio estético. El bíblico «ipsa conteret caput tuum», no había tenido hasta ahora una representación tan eficaz como esta. Lucifer con una rodilla doblada hacia la tierra, todo encorvado en la persona, con un brazo en la frente como escondiéndose de la vergüenza del vencido, lleno de rabia y palidez por haber sido arrojado por Dios, aun siendo el más hermoso de los ángeles, expresa, de la forma más trágica, en los rasgos de la cara, la figura del ángel transformado en demonio de la desesperación; figura realizada con tan dificiles recursos escultóricos, que llega casi a rozar un decorativismo perjudicial. Pero el gran equilibrio que Granzotto sabía mantener entre el conjunto y los detalles, además de salvar al artista, eleva su obra a las más altas esferas del arte. Al admirar la elegancia y el equilibrio arquitectónico de este trabajo nos sentimos obligados a afirmar que la naturaleza había dotado a Granzotto de cualidades verdaderamente extraordinarias, dignas de los grandes maestros del Renacimiento. Y luego, si pensamos que es la primera del escultor, cuando estaba por terminar sus estudios en la Academia de Bellas Artes, y consideramos la pericia con que supo manejar el mármol desde el principio, nos convencemos de que Granzotto, además de artista, era escultor nato… Pero a pesar de su magnífica realización, el profesor Ricardo no quería poner su firma en el pedestal. Al fin se convenció, y, en el ángulo más escondido, puso su nombre. Fué esta la única vez!

sobre Fray Claudio Granzotto

Más allá del Arte (Epifanio Urbani)

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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