La Orden Tercera de San Francisco.

Y aprovechando esta oportunidad, renovamos ahora justamente Nuestro encargo, ya repetido, de propagar y fomentar con toda diligencia la Orden Tercera de San Francisco, cuyas reglas con suavidad prudente hemos moderado hace poco. El único fin que le dio su autor es traer a los hombres la imitación de Jesucristo, al amor de su Iglesia,Sigue leyendo «La Orden Tercera de San Francisco.»

¿No es indigno de Dios cuidar de todos los seres, aun los más ínfimos?

No; si Dios ha creído ser digno de Él crearlos, ¿por qué ha de ser indigno de Él velar por ellos? Precisamente porque el sol es muy grande y está muy alto, sus rayos llevan a todas partes la luz y la vida. Porque Dios es infinitamente grande, no hay chico ni grande en suSigue leyendo «¿No es indigno de Dios cuidar de todos los seres, aun los más ínfimos?»

Los pensadores del “socialismo del Siglo XXI”

El “socialismo del Siglo XXI” es la expresión latinoamericana de la renacida izquierda. Como proyecto, con nombre y apellido, aquél nació formalmente el 27 de febrero de 2005 en Venezuela, oportunidad en la cual Hugo Chávez convocara a los intelectuales orgánicos, desde su insufrible programa televisivo “Aló Presidente”, a “inventar el socialismo del siglo XXI”.Sigue leyendo «Los pensadores del “socialismo del Siglo XXI”»

¿Cómo gobierna Dios el mundo con su Providencia?

Dios ordinariamente no obra sino tras el velo de las causas segundas, es decir, de leyes por Él establecidas. Él rige los seres privados de razón por medio de las leyes físicas e inflexibles que jamás deroga sin especiales razones, aunque deban resultar algunos desórdenes parciales. Dios dirige a los hombres, seres racionales y libres,Sigue leyendo «¿Cómo gobierna Dios el mundo con su Providencia?»

¿Cómo se prueba la existencia de la divina Providencia?

Dios no sería infinitamente sabio, poderoso, bueno y justo, si no velara por todas sus criaturas, particularmente por el hombre. La historia enseña que todos los hombres, en todos los tiempos y en todos los lugares, han creído en la Providencia; es pues, su existencia una verdad de sentido común. Fuera de eso, la negaciónSigue leyendo «¿Cómo se prueba la existencia de la divina Providencia?»

Exhortación a los Prelados.

Y a vosotros, Venerables Hermanos, os pedimos y rogamos con la mayor instancia que, uniendo vuestros esfuerzos a los Nuestros, procuréis con todo ahínco extirpar esta repugnante peste que va serpeando por todas las venas de la sociedad. A vosotros toca defender la gloria de Dios y la salvación de los hombres, y mirando aSigue leyendo «Exhortación a los Prelados.»

¿Qué es la Providencia divina?

En su acepción más amplia, la Providencia es el cuidado que Dios tiene de todas sus criaturas. En sentido estricto, la Providencia es la acción llena de sabiduría y de bondad por la cual Dios quía a cada criatura al fin particular que le ha señalado, y a todas a un fin general, que esSigue leyendo «¿Qué es la Providencia divina?»

En la obscura Edad Media

La “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales, las esculturasSigue leyendo «En la obscura Edad Media»

¿Gobierna Dios el mundo? / Y la libertad de que ha dotado al hombre

Sí; Dios gobierna el mundo con una sabiduría y poder infinitos. Gobierna el mundo material y el mundo espiritual; la actual sociedad civil y la sociedad religiosa; las naciones, la familia, los individuos; Él dirige todos los acontecimientos, y nada sucede sin su orden o permiso. Este gobierno que Dios ejerce sobre el mundo seSigue leyendo «¿Gobierna Dios el mundo? / Y la libertad de que ha dotado al hombre»

Argumento de los Juicios morales

El argumento de los juicios morales para probar la existencia del espíritu se basa en que nosotros percibimos como objetivas las distinciones morales que realizamos. Pero ello es simplemente falso. Claramente nos damos cuenta de que las distinciones morales que realizamos son arbitrarias pues depende de la subjetividad o la cultura. Es más, hay quienesSigue leyendo «Argumento de los Juicios morales»