Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia



16Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, El tatuaje en la mano y en la frente nos hace pensar en el “culto imperial”. Más adelante un ángel advertirá que el que se haga la marca en frente o en la mano, habrá de beber del vino del furor de Dios (Cf. 14,9). También sobrevendrá una úlcera maligna sobre los que se han hecho la marca (Cf. 16,2). Y cuando la Bestia sea capturada, será arrojada viva junto con los que se hicieron la marca en el lago del fuego que arde con azufre (Cf. 19,20).
Sin duda, todos estos son simbolismos, pero resulta obvio lo deplorable de la actitud de aquellos que optan por seguir a la Bestia. Por el contrario, todos los que no adoraron a la Bestia ni se hicieron la marca en la mano ni en la frente, es decir, los que no hicieron obras acordes con la Bestia, ni la aceptaron con su mente ni su actitud, revivieron y reinaron con Cristo mil años (Cf. 20,4)

17y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino solo quien lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre.

No llevar la marca de la Bestia es motivo de privación de las actividades cotidianas en el Imperio romano, y peor aún, es motivo de privación de derechos jurídicos, civiles y hasta mercantiles.

18¡ Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia, pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Queda claro que la Bestia es un hombre. Esto descarta cualquier posibilidad de que se trate de Satanás o de alguno de los demonios, como algunos pueden pensar. Mas no debemos olvidar que la Bestia actúa bajo instigación del Dragón, que simboliza a Satanás, según vimos en la perícopa anterior cuando analizamos el contexto inmediato de la perícopa que nos ocupa. Y considerando también el contexto amplio de los capítulos 12 al 18, la cifra de la Bestia nos ubica necesariamente en relación con el poder del Imperio romano. Podemos notar así lo importante que resulta delimitar una perícopa e interpretarla apoyándose en su contexto, tanto inmediato como amplio. En lugar de dar el nombre de la Bestia, Juan utiliza una cifra, 666, y explica que hay que calcularla. Para sumar 666, existe una gran cantidad de combinaciones. La base de la que hay que partir para hacer este cálculo, es el hecho de que en griego y en hebreo las letras del alfabeto tienen valor numérico, pues estas lenguas carecían de numerales

666 El Criptograma Apocalíptico. Mauricio I. Pérez

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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