Cómo la transversalización de GēNėRö fracasó frente a la realidad

LA REFUTACIÓN DE LA TRANSVERSALIZACIÓN DE GēNėRö: ILUSIONES EN LUGAR DE CIENCIA



Bruce Reimer fue castrado a los 22 meses y sometido a una operación de reasignación de GēNėRö. A pesar de que sus padres lo criaron como una mujer, desarrolló patrones de comportamiento masculino. A los 13 años, se hizo restaurar su miembro masculino en la medida de lo posible y a partir de entonces vivió como un chico. En 2004, se pegó un tiro con una ęzcopęta. El experimento de criar a un varón biológico como una mujer fracasó.

Una de las primeras víctimas de esta ideø logía fue Bruce Reimer. El joven canadiense nació en Winnipeg en 1965. Durante la circuncisión con un instrumento eléctrico, su nepe se quemó tanto que se ennegreció y se cayó por completo. Los padres, desesperados, acabaron llamando la atención del psicólogo clínico y uno de los más importantes artífices de la transversalización de GēNėRö, John Money.

Money se había dado a conocer en EE. UU. por sus apariciones públicas y la ruptura de tabúes. Defendía el sęxº grupal, la bis exua lidad y, en el caso de los niños, los juegos sęxûâles («fûckįng games»). Acuñó los términos «identidad de GēNėRö» y «rol de GēNėRö». En el pequeño Bruce vio una oportunidad única para fundamentar científicamente sus afirmaciones de que los comportamientos específicos del GēNėRö no son naturales e inmutables, sino que están determinados cultural y socialmente, es decir, que son adquiridos. Según Money, el GēNėRö biológico no tiene nada que ver con el GēNėRö social, como también lo había formulado Judith Butler.

Las afirmaciones de Money se han consolidado a lo largo de los años en creencias feministas que ya no se permite cuestionar. Y esto no es por, sino a pesar del fallido experimento humano de Money. Money tenía la ambición de probar sus abstrusas teorías con los gemelos idénticos Reimer. Bruce como conejillo de indias involuntario, su hermano Brian como grupo de control. Bruce fue operado para convertirlo en Brenda, se le extirparon los testículos y se le formaron los labios vulbares a partir de la piel del escroto. Brenda fue atiborrada de hormonas femeninas para que al niño castrado le crecieran los pechos; los padres fueron instruidos para criar a su hijo consistentemente como una niña y no decirle a él ni a su hermano gemelo nada de esto.

En 1975, Money presentó el experimento de Reimer en su libro «Sęxûāl signatures: On being a man or a woman» como prueba exitosa de sus teorías. Ese mismo año, Alice Schwarzer también elogió el trabajo de Money en su libro «Der kleine Unterschied» (» La pequeña diferencia»), y eso en un momento en el que Money tenía claro desde hacía tiempo que su experimento había fracasado. Bruce/ Brenda, a pesar de los muchos terapeutas, psicólogos y médicos implicados, nunca había asimilado el papel de chica que debía desempeñar. En la escuela tenía muchos problemas de comportamiento y sus compañeros le pusieron el apodo de cavernícola. Más tarde describió su infancia como una tortura insoportable. Cuando Money se hizo celebrar por su experimento por los medios de comunicación estadounidenses y las feministas de todo el mundo, Bruce/ Brenda ya estaba atormentado por pensamientos sûīcidā z. Y esto a la edad de once años. Todo esto fue ignorado o reinterpretado por Money. Él se refería a «Brenda» en público, contra su propia convicción, como una chica perfectamente normal y feliz.

Como la situación se volvía cada vez más insoportable para Bruce/ Brenda y su familia, los padres, por consejo de un psiquiatra local, decidieron suspender el experimento de Money y sincerarse con los gemelos. Bruce/ Brenda, que entonces tenía 14 años, se sintió aliviado, como escribió más tarde: «De repente todo tenía sentido y entendí por qué me sentía así. No era un bicho raro. No estaba loco». Volvió a tomar el nombre de David, le quitaron los pechos y le restauraron el peine y los testí cu los lo mejor que pudieron en aquel momento. Más tarde, junto con el periodista John Colapinto, describió su calvario en el libro «As Nature Made Him: The Boy Who Was Raised as a Girl» (Como la naturaleza lo hizo: El niño que fue criado como una niña). Sin embargo, nunca había podido superar del todo este brutal experimento humano.

En 2004 David Reimer se s uici dó; ya dos años antes su hermano gemelo se había quitado la vida. Colapinto comentó sobre el sūįcidîø de David Reimer: «Justo antes de morir, habló con su mujer sobre su insuficiencia sęxûāl, su incapacidad para ser un verdadero marido». Solamente después de esto, el experimento de Money, citado tan gustosamente por los defensores de la transversalización de GēNėRö y las feministas, fue retirado silenciosamente de la literatura relevante.

Entretanto, los ideólogos de GēNėRö se han distanciado del experimento de Money, intentando restarle importancia a su enorme trascendencia para la teoría de GēNėRö, pero aferrándose inamoviblemente a sus afirmaciones y teorías centrales. Franziska Schössler, por ejemplo, escribió en su libro de 2008 «Einführung in die Gēnd ėr Studies» (Introducción a los estudios de GēNėRö): «Son sobre todo las acciones culturales las que hacen que un hombre sea un hombre»

zeit.de, Schlecht, schlechter, Geschlecht, 06/06/2013

Karl Heinz Brisch Psychologie heute, mayo de 2014

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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