Multiverso 1/5



Pero además de la teoría M hay otras propuestas de multiverso y esta u otra teoría puede ser eventualmente confirmada en el futuro, de modo que sería el conjunto de universos lo que explicaría, por la vía del azar, el orden que observamos en el nuestro. Luego, no se prueba la conclusión de la quinta vía.

Respuesta:
Lo primero que hay que señalar aquí es que resulta bastante complicado hablar propiamente de una “confirmación” contundente y clara de alguna hipótesis multiverso por cuanto, como acertadamente señala el físico James Hartle, “nosotros construimos nuestras teorías como parte del universo, no fuera de él, y este hecho debe limitar inevitablemente las teorías que construimos”. Por tanto, cualquier “confirmación” de multiverso solo podrá ser, al menos en principio, parcial o indirecta y, por ende, siempre discutible. Es más, el que ciertos datos u observaciones puedan eventualmente interpretarse como implicando la existencia de otros universos es precisamente eso: cuestión de interpretación (y, por ende, falible). En efecto, son varios los casos de propuestas multiverso en que exactamente las mismas observaciones a que apelan pueden interpretarse en términos de un solo universo, así que esto último debería ser preferido en principio como explicación científica dada la navaja de Ockham. Ahora bien, dicho esto, tenemos que ni siquiera en el caso de que haya una confirmación de la hipótesis multiverso quedaría refutado nuestro argumento teleológico.

Y eso no por una sino por cinco razones:

Primero, porque apelar a los multiversos para explicar cualquier evento con complejidad específica implicaría simple y llanamente la destrucción de todo el pensamiento y acción racional. Para dilucidar correctamente esto debemos comenzar por entender qué significa “complejidad específica”. Un ejemplo del mismo autor de este concepto, el filósofo y matemático William Dembski, puede ser muy instructivo al respecto: “Una sola letra de un alfabeto es específica sin ser compleja. Una larga frase de letras escogidas de forma aleatoria es compleja pero no específica. Un soneto de Shakespeare es complejo y específico”.
Entonces, la complejidad específica se refiere a aquella que tiene información organizada de modo significativo. Pues bien, imaginemos que explicamos cualquier evento del universo (como el ajuste fino) apelando a la hipótesis multiverso. En ese caso si estuviéramos jugando póker con un amigo y este nos venciera 100 veces consecutivas sacando siempre a la primera una “escalera real” (la mejor combinación de ese juego), nosotros no podríamos decirle de modo coherente que hace trampa porque él bien podría respondernos: “No, amigo, lo que sucede es que en este multiverso en que vivimos se dan todos los eventos posibles y evidentemente va a haber uno en el que yo voy a sacar una ‘escalera real’ 100 veces seguidas”. Pero en el fondo sabemos que hay algo incoherente ahí. Es cierto que en cada mano debe haber una combinación de 5 cartas cualesquiera ¡pero la combinación de “escalera real” tiene evidentemente complejidad específica! Y lo mismo vale para el ajuste fino pues la vida consciente e interactiva también exhibe ese tipo de complejidad: no es un acontecimiento común e insignificante el que hayan seres que comúnmente se pregunten sobre el significado.

James Hartle, «Excess Baggage» in: John H Schawarz ed. J Elementary Particles and the Uni-
verse, Cambridge University Press, Cambridge, 1991

William Dembski, Intelligent Design: The Bridge Between Science and Theology, InterVarsity Press, Downers Grove, 1999,p. 47

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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