Un ser Subsistente no puede haber creado, pues ello sería irracional



Argumento: Dios, si existe, es un ser Subsistente y, además, el Creador del universo. Pero ello no es posible porque un ser Subsistente no tiene necesidades y, en cambio, un ser Creador debe crear por alguna necesidad, ya que de lo contrario sería irracional. Por tanto, un ser Subsistente no puede haber creado. Luego, Dios no existe.

Refutación: He aquí el sexto “argumento” de Faure . Él nos dice: “Examinemos a Dios antes de la creación. Tomémoslo en su sentido absoluto. Está solo. Se basta a sí mismo. Es perfectamente sabio, perfectamente feliz, perfectamente poderoso. Nada puede acrecentar su sabiduría; nada puede acrecentar su felicidad; nada puede fortificar su Potencia. Este Dios no puede experimentar ningún deseo, puesto que su felicidad es infinita; no puede perseguir ningún objeto, puesto que nada le falta a su perfección; no puede formar ningún propósito, puesto que nada puede disminuir su potencia; no puede determinarse a querer, puesto que no experimenta necesidad alguna. (…) La conclusión se impone, lógica implacable: Dios, si ha creado, ha creado sin motivo, sin saber por qué, sin objetivo. (…) Y bien: si Dios ha creado, sin objeto, sin motivo, ha obrado a la manera de un loco y la creación aparece como un acto de demencia”.

Un argumento similar es referido por el filósofo Keith Ward: “Si Dios es realmente autosuficiente (…) ¿cómo puede ser que Él crease el mundo? Parece ser un ejercicio arbitrario y sin sentido”. Pues bien, por lo que respecta a este tipo de “argumento” hay que decir en primer lugar que–para variar- parte de una concepción demasiado antropomorfista de Dios al considerarlo sin más como un ser esencialmente interesado y egoísta que todo lo que hace lo hace para satisfacer alguna necesidad o para obtener una ganancia. Falso. Dios no tiene ninguna necesidad de la creación pues, como hemos dicho, ésta no añade ni quita nada ni a su Ser ni a su Perfección.

Si Dios creó, entonces, no fue por egoísmo o necesidad sino más bien por un acto libre y bondadoso de su Voluntad. De este modo, si Dios creó no fue para aumentar su Felicidad sino para comunicar su Felicidad, de modo tal que todos los seres puedan participar de ella cada uno de acuerdo a su naturaleza y, en el caso de los seres racionales, de acuerdo a su voluntad. Por otra parte, cuando Faure sostiene que Dios “ha obrado a la manera de un loco” porque “ha creado, sin objeto y sin motivo” es evidente que dicha afirmación se basa implícitamente en la premisa de que si un determinado sujeto (en este caso Faure) no puede entender el motivo o razón de la actuación de otro sujeto (Dios) entonces este está loco. Obviamente se trata -también para variar- de una falacia non sequitur pues del hecho de que un sujeto X no pueda entender el motivo o razón de la actuación de un sujeto Y no se sigue que Y está loco.

Es más, como clara muestra de lo anterior tenemos que Sócrates, Galileo y Einstein fueron hombres incomprendidos ¡pero ello de ningún modo implica que estaban locos! Por tanto, el que Faure categorice de “loco” a Dios simplemente porque no puede entenderlo, es una total locura. Queda, pues, refutado el “argumento”.

Sebastián Faure, Doce Pruebas de la Inexistencia de Dios, París, 1926, 5to argumento

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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