El demonio no soporta que los esposos se amen, revela exorcista

MÉXICO D.F., 06 Ago. 14 / 06:19 am (ACI/EWTN Noticias).- “¡No soporto que se amen!”, fue la respuesta inmediata y clara que le lanzó un demonio al exorcista italiano P. Sante Babolin durante uno de los “combates”, cuando el sacerdote le cuestionó por qué estaba causando problemas a la esposa de un amigo.

¿Por qué este odio?, en declaraciones al Semanario Desde la Fe, el sacerdote explicó que Satanás detesta el Matrimonio porque es el sacramento más cercano a la Eucaristía.

“Me explico: en la Eucaristía, nosotros ofrecemos al Señor el pan y el vino, que por la acción del Espíritu Santo, se convierten en la Carne y Sangre de Jesús. En el Sacramento del Matrimonio se actúa algo semejante: por la gracia del Espíritu Santo, el amor humano se convierte en el amor divino, así que, de manera real y particular, los esposos, consagrados por el Sacramento del Matrimonio, realizan lo que dice la Sagrada Escritura: ‘Dios es amor: quien conserva el amor permanece en Dios y Dios con él”.

En ese sentido, el exorcista abordó el aumento en el número de separaciones, cuya mayoría se debe a la degradación del amor entre hombre y mujer.

“El Papa Benedicto XVI lo señaló en su encíclica Deus caritas est: ‘El modo de exaltar el cuerpo que hoy constatamos resulta engañoso. El eros, degradado a puro sexo, se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía’. Y cualquier tienda necesita renovar las mercancías para venderla. Así es del matrimonio fundamentado en el sexo sin verdadero eros”, expresó.

El sacerdote recordó que “el amor humano y divino, ofrecido por el Sacramento del Matrimonio, no es un amor instintivo, como no es instintiva la fe en Cristo; por eso necesita cultivo, vigilancia y paciencia”.

Por ello, alertó que “a la infidelidad se llega con pequeñas infidelidades; por eso cada esposo debe tener presente siempre, en su cabeza y corazón, el otro; el diálogo y la confianza deben siempre permanecer.

“El Diablo tienta a los esposos cristianos para llevarlos a la infidelidad, exactamente porque él, siendo odio, no tolera el amor”, señaló.

Ante ello, recomendó a los esposos rezar juntos el Rosario para alejarse de la tentación de la infidelidad, además de practicar actividades que fortalezcan su unión.

Sobre el perdón, el P. Babolin afirmó que este juega “un papel decisivo”, pues “renueva la gracia del Sacramento del Matrimonio. Pero el verdadero perdón tiene que ser un acontecimiento excepcional, pues vivir el Matrimonio en una constante búsqueda de perdón, significa vivir el amor en una sala de reanimación”.

“El ideal sería descubrir, con la ayuda de personas competentes en la vida de fe y en la dinámica psicológica relacional, las trampas del Enemigo del Amor. El Sacramento del Matrimonio ofrece la fuerza del Espíritu Santo para que los esposos actúen una especie de personalidad corporativa, que realiza un camino de santidad compartida”, aseguró

Fiestas

La fiesta del pan y del queso. Rioja. España
La carta fundacional de la fiesta narra cómo en 1479, por causa de un brote de peste, la población del municipio se mermó, por lo que los que allá quedaban se encomendaron a Cristo, la Virgen María y los santos. A partir de ese día no murieron sino dos o tres más.
Por lo que ha sido la fiesta que de forma ininterrumpida se convierte en la más antigua de iberoamerica.

Oración

Oh Dios, que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos, concédenos, te rogamos, que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el Predilecto, seamos un día coherederos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.
Aleluya.

EVANGELIO
Mt 17,1-9.

Éste es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco.

croce_vangelo.png  Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los condujo a un monte alto, a ellos solos. Y se transfiguró ante ellos, de modo que su rostro se puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con él. Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: —Señor, qué bien estamos aquí; si quieres haré aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando, cuando una nube de luz los cubrió y una voz desde la nube dijo: —Éste es mi Hijo, el Amado, en quien me he complacido: escuchadle. Los discípulos al oírlo cayeron de bruces llenos de temor. Entonces se acercó Jesús y los tocó y les dijo: —Levantaos y no tengáis miedo. Al alzar sus ojos no vieron a nadie: sólo a Jesús.  Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: —No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos.

Palabra del Señor

Iglesia

Iglesia y Abadía Monte Saint-Michel, Francia. La consagración del oratorio tuvo lugar el 16 de octubre de 709, en la cuspide se observa una imagen del Arcangel Miguel quien motivo a Auberto de Avranches a realizar dicha iglesia, por último la reliquia del Obispo Avranches Siglo VIII

Oración

Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.
Aleluya.

EVANGELIO
Mt 14,22-36-36.

Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.

croce_vangelo.png   Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

Después que se sació la gente, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Y, después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el agua. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida:

–¡Animo, soy yo, no tengáis miedo!
Pedro le contestó:
–Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua.
El le dijo:
–Ven.
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
–Señor, sálvame.
En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
–¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?
En cuanto subieron a la barca, amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él diciendo:
–Realmente eres Hijo de Dios.
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret.
Y los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron donde él a todos los enfermos. Le pedían tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados.

Palabra del Señor

Oración

Dios de poder y misericordia, que hiciste admirable a san Juan María Vianney por su celo pastoral, concédenos, por su intercesión y su ejemplo, ganar para Cristo a nuestros hermanos y alcanzar, juntamente con ellos, los premios de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Aleluya.

EVANGELIO
Mt 14,13-21.

Dadles vosotros de comer.

croce_vangelo.pngLectura del santo Evangelio según San Mateo.

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos.
Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:
–Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.
Jesús les replicó:
–No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.
Ellos le replicaron:
–Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.
Les dijo:
–Traédmelos.
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor

Oración

Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor Jesucristo