¡OH BANQUETE PRECIOSO Y ADMIRABLE!

De las Obras de santo Tomás de Aquino, presbítero (Opúsculo 57, En la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4) El Hijo único de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, tomó nuestra naturaleza, a fin de que, hecho hombre, divinizase a los hombres. Además, entregó por nuestra salvación todo cuanto tomó de nosotros. Porque,Sigue leyendo «¡OH BANQUETE PRECIOSO Y ADMIRABLE!»