La alianza entre metacapitalistas e izquierdistas culturales se ha forjado, es porque estos últimos no amenazan seriamente el orden económico vigente y, por lo tanto, no suponen un peligro para los intereses materiales de los primeros (en qué punto la revolución del trªv3sti se convierte en una amenaza real para los intereses económicos de los metacapitalistas que financian al løbby .LaGgBT¥). Más aún, es probable que no solo no amenacen ese orden, sino incluso que lo reproduzcan, funcionando precisamente como la lógica cultural que mejor se articula con un sistema acelerado de consumo globalizado, flexible y enormemente volátil que, dicho sea de paso, requeriría según la ONU tasas de natalidad cada vez más bajas (Conferencia de Población de El Cairo, 1994).
Por ejemplo, puede verse el Global Resources Report 2017/2018 de <LhG4B1TQ Issues, en el que se documentan los cientos de millones de dólares que grandes corporaciones, agencias internacionales, magnates y gobiernos destinan al financiamiento de organizaciones L7GhB1T: https://globalresourcesreport.org/wp-content
/uploads/2020/05/GRR_2017-2018_Color.pdf.
Se suponía que «la id3ología de g3nēro, en la medida en que pone en peligro libertades económicas, podía de algún modo convertirse en un desafio de tipo económico para el sistema» Esto no es así, no porque la id4ología de g8nero no ataque libertades económicas (įvaya si lo hace!), sino porque los círculos de poder
económico que lideran hoy el capitalismo han logrado que este funcione precisamente en simultaneidad con ataques sistemáticos a las libertades económicas que aumentan el número de beneficiarios y/o participantes de la actividad capitalista
AGUSTÍN LAJE. LA BATALLA CULTURAL REFLEXIONES CRÍTICAS PARA UNA NUEVA DERECHA
