CRISTO ES NUESTRO SUMO SACERDOTE, NUESTRA PROPICIACIÓN

Una vez al año, el sumo sacerdote, alejándose del pueblo, entra en el lugar donde se hallan el propiciatorio, los querubines, el arca de la alianza y el altar del incienso, en aquel lugar donde nadie puede penetrar, sino sólo el sumo sacerdote.Si pensamos ahora en nuestro verdadero sumo sacerdote, el Señor Jesucristo, y consideramosSigue leyendo «CRISTO ES NUESTRO SUMO SACERDOTE, NUESTRA PROPICIACIÓN»