Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y que lo cumpla corno es menester y conviene a mi alma
Oración
Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por todas las mercedes que me has hecho, y especialmente por haberte dado tu mismo en este sacramento, por haberme concedido por mi abogada a tu amantísima Madre y haberme llamado a visitarte en esta iglesia

Evangelio
San Lucas 19:1-10
Entró en Jericó y cruzaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.» Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.» Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más.» Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor

memorias de un noventón
Dada a las cosas divinas mucho más que a las humanas.
Dada a las cosas divinas mucho más que a las humanas.
iQué diferencia con algunos gobernantes de hoy! Su hermosura haría que, llegada la edad madura, no le faltasen pretendientes, naturalmente; y aquí comenzarían sus problemas pues Enrique, su hermanastro, deseaba aprovechar la situación para lograr un matrimonio ventajoso que le permitiera engrosar las arcas y ampliar los feudos del reino. Isabel, por su parte, habia sido clara: sólo se casaría con quien ella eligiese. Y así será.
Veamos un episodio conocido que serviría de freno para futuros pretendientes indeseados: el libidinoso y cruel Pedro Girón, mal vasallo del rey pero aliado suyo, había sido nominado para la boda. Se regodeaba ante sus hombres de cómo le haría perder la virginidad a esa hermosa dama. La mala fama de Girón, falso converso, era bien conocida en Castilla; su crueldad, ambición y vida lujuriosa estaba en las antipodas de la de Isabel. De nada valieron los ruegos de la princesa frente a Enrique; de nada sirvió explicarle que el enlace sería perjudicial para Castilla misma. El rey terrenal no entraba en razones; no quedaba otra que ir ante el Rey del cielo: Isabel inclinó la cabeza angustiada (..). Sólo Dios tenia poder sobre la vida y la muerte\(..). Entonces volvió los ojos hacia Él implorando Su auxilio,. Se encerró en su habitación y ayunó durante tres días, pasando las noches en vela arrodillada ante un crucifjo mientras repetía de corazón y entre lágrimas una y otra vez:
Dios mío, Misericordioso Salvador, no dejéis que me entreguen a semejante hombrel! iHaced que él o yo muramos!
Y Dios escuchó sus plegarias. Pocos días después , y en pleno viaje hacia la boda, Girón contrajo una terrible amigdalitis y <falso converso como era (..) se negó a recibir los Sacramentos a pronunciar una sola oración cristiana. Murió al tercer día de su viaje, blasfemando contra Dios>. La noticia se difundió tan rápidamente entre los vasallos de Castilla que ya nadie más quiso pedir su mano sin su consentimiento… El enlace llegará con el tiempo y será en 1469 en Valladolid, con Fernando, el joven príncipe de Aragón y primo segundo de la reina. Su esposo, a pesar de amarla sinceramente, no llegará a tener las mismas virtudes que su amada en especial la de la fidelidad conyugal cosa que hará sufrir no poco a la hermosa dama pero que no empañará el mutuo amor y el celo por el gobierno de ambos reinos. Tal será el afecto entre ambos que, aún después de muertos la tierra los encontrará juntos en las sepulturas de Granada.
Luego de la muerte de Enrique IV y salvados los pormenores que quisieron arrebatarle el trono con la hijastra de aquél (la <eltraneja>), Isabel fue coronada en Segovia en 1474. Pero de más está decir que no sólo hubo en Isabel una reina, sino también una ferviente madre y esposa que veló cuidadosamente por la formación de sus hijos (llegó a tener cinco) ocupándose personalmente de la educación de cada uno de ellos. Isabel era una mujer de fe sólida y corazón ardiente. Nos relatan las Crónicas que <no sólo asistía a Misa a diario, sino que ‘tenía la costumbre», como los sacerdotes o las monjas, «de rezar todos los días las horas canónicas» aparte de sus extensas oraciones privadas>. Una mujer de robusta fe, como ella, vivía en continua presencia de Dios a Quien confiaba hasta los más pequeños detalles. Entre los testimonios directos de la piedad isabelina, contamos con el de Lucio Marineo Sículo, encargado de la capilla real y maestro de la escuela de mozos de capilla (un testigo de primera mano) quien escribió a la muerte de su señora:
Reina absorbida por múltiples y graves asuntos de gobierno pero religiosisima, como un sacerdote entregado al culto de Dios, de la Virgen, de los santos (.) dada a las cosas divinas mucho más que a las humanas.
Sin embargo, lejos estaba de su alma recia, la piedad beatona y el misticismo milagruchiento> de algunos santurrones: Isabel no fue una mujer milagrera; ni siquier a vivió fenómenos místicos extraordinarios, que sepamos. Simplemente, el Señor la condujo por los caminos de la Fe, con mayúscula. No tuvo, insistimos, visiones, revelaciones, éśxtasis ni hizo milagros, tan frecuentes en algunos santos. Pero eso no significa en modo alguno que ella no lo fuera (..)
WILLAM T. WALSH, op. cit., 73.
*Para ello deberán pedir una dispensa especial al Papa, dispensa que no llegará a tiempo que será fraguada por un obispo para que la boda se concrete rápidamente sin saberlo Isabel. Más tarde, el Papa otorgará la dispensa saneando la irregularidad canónica
*Fue por ello que Isabel, para evitar las ocasiones de pecado de parte de Fernando hizo siempre que las criadas de la corte fuesen mujeres mayores que fueran virtuosas y de buena familia> (WILLIAM T. WALsH, op. cit., 143)
JosÉ MARÍA ZAVALA, op. cit., 203

Urgencia pastoral y misionera del celibato sacerdotal
Como obispo, temo que el proyecto de ordenar sacerdotes a hombres casados genere una catástrofe personal. Sería una catástrofe para los fieles a los que fueran enviados. Sería una catástrofe para los propios sacerdotes Cómo podría comprender al sacerdote una comunidad cristiana si no se pone de manifiesto que este <es apartado de la esfera de lo común, es dado a Dios> Cómo podrían comprender los cristianos que el sacerdote se dona a ellos si no está enteramente entregado al Padre? Si no participa de la kenosis, del anonadamiento, del abajamiento de Jesús? Jesús, <siendo de condición divina, no consideró como presa codiciable el ser igual a Dios, sino que se anonadó a sí mismo tomando la forma de siervo> (Flp 2, 6-7). Se despojó de todo lo que era en un acto de libertad y amor. El abajamiento de Cristo hasta la Cruz no es un mero proceder obediente y humilde. Es un acto de pérdida de sí mismo por amor en el que el Hijo se entrega por entero al Padre y a la humanidad: ese es el fundamento del sacerdocio de Cristo. Así pues, cómo podría un sacerdote poseer, conservar y reivindicar el derecho al vínculo matrimonial? Esta entrega total de sí mismo en Cristo es la condición de una plena donación de sí mismo a todos los hombres. Permitidme afirmar rotunda y enérgicamente: creo que, si en todas las poblaciones se hubiera ordenado a hombres casados, se habria extinguido el hambre eucaristica de los fieles. Se habría privado al pueblo de ese gozo de recibir en el sacerdote a otro Cristo. Porque, gracias al instinto de la fe, los pobres saben que un sacerdote que ha renunciado al matrimonio les hace entrega de todo su amor esponsal, iCuántas veces, caminando durante horas de pueblo en pueblo con el maletín de ornamentos sobre la cabeza, bajo un sol de justicia, yo mismo he experimentado el gozo de donarse a la Iglesia-Esposa! Cruzando las marismas en una canoa improvisada, en medio de las lagunas o atravesando peligrosas corrientes por las que temíamos ser engullidos, isentí hasta fisicamente el gozo de estar plenamente entregado a Dios, disponible y ofrecido a su pueblo!
iCómo me gustaria que todos mis hermanos del mundo pudieran experimentar algún día la acogida de un sacerdote en una aldea africana que reconoce en él a Cristo-Esposo! jQué explosión de alegría! jQué fiesta! Los cantos, las danzas, el entusiasmo y la comida expresan el agradecimiento del pueblo por esa entrega en Cristo.
La ordenación de hombres casados privaría a las jóvenes Iglesias en vías de evangelización de esa experiencia de la presencia yla visita de Cristo ofrecido y entregado en la persona del sacerdote célibe. La tragedia pastoral sería inmensa Entrañaría un empobrecimiento de la evangelización,
Tengo la convicción de que, si muchos sacerdotes y obispos occidentales están dispuestos a relativizar la grandeza y la importancia del celibato, es porque no han tenido nunca esa experiencia concreta de una comunidad agradecida. No hablo solamente en términos humanos., Creo que en ese agradecimiento hay una experiencia de fe. Los pobres y los sencillos saben discernir con los Ojos de la fe la presencia de Cristo-Esposo de la Iglesia en el sacerdote célibe Esta experiencia espiritual es fundamental en la vida de un sacerdote. Previene para siempre de cualquier forma de clericalismo. Por haberlo experimentado en mi propia carne, sé que los cristianos ven en mí a Cristo entregado por ellos, y no mi persona limitada, con sus cualidades y sus muchos defectos Sin esta experiencia concreta el celibato se convierte en una carga demasiado pesada para poder soportarla. Tengo la impresión de que a algunos obispos de Occidente e incluso de Sudamérica les pesa el celibato. Siguen siendo fieles a él, pero no tienen coraje para imponérselo a los futuros sacerdotes y a las comunidades cristianas porque a ellos mismos les cuesta. Quién es capaz de imponer una carga a los otros sin amar su significado más hondo? No seria una forma de fariseísmo? No obstante, creo que detrás de eso se esconde un error de perspectiva. El celibato sacerdotal bien entendido, aun siendo en ocasiones una prueba, es una liberación. Permite al sacerdote afianzarse con absoluta coherencia en su identidad de esposo de la Iglesia
Desde lo más hondo de nuestros corazones (Mundo y Cristianismo) Sarah, Cardenal Robert

La índole de los conceptos políticos
La índole de los conceptos políticos
Los conceptos son criaturas que, como cualquier otra, nacen, crecen y mueren Nacen no solo para dar cuenta de las cosas, sino también para que se realicen determinadas acciones con ellos. Crecen cuando logran cumplir con su cometido y mueren cuando dejan de hacerlo. Nuestro lenguaje está vivo. La vida es la fuente experiencial de los conceptos, y los conceptos hacen de la vida una experiencia inteligible y comunicable
Nacer, crecer y morir son operaciones enmarcadas en el tiempo. Toda criatura nace, crece y muere, porque toda criatura está sujeta al tiempo. Sin embargo, no toda criatura está sujeta a la consciencia del tiempo. El tiempo se vuelve historia solamente cuando se inscribe en los procesos humanos. Los conceptos políticos y sociales, muy especialmente, contienen historia en la medida en que dan cuenta e incluso inciden en esos procesos. Nacen, se desarrollan, cambian y mueren en torno a ellos. La importancia histórica de los conceptos políticos y sociales se advierte con toda claridad al constatar que ninguna historia política o social es posible sin referirse sistemáticamente a aquellos cómo hacer una historia política, por ejemplo, sin conceptos como poder, gobierno, Estado, régimen, pueblo, democracia, república, monarquía, aristocracia, etcétera? Pero cómo hacer una historia conceptual sin que haya, de hecho, una realidad extralingüística a la que referir esos conceptos?
Los conceptos políticos se articulan con realidades extralingüísticas vividas por los actores políticos. Estos últimos comparten esa realidad, pero pueden hablar sobre ella de distintas maneras y forjar diversas interpretaciones. De ello resulta que los conceptos políticos sean polémicos por definición. En efecto, admiten una pluralidad de voces que colisionan en el establecimiento de un significado unívoco que nunca logra estabilizarse por completo. La contingencia intrinseca lo político es la contingencia de SU lenguaje. ¿Qué es el pueblo? ¿Qué es la soberania? ¿Qué es la libertad?s, y asi sucesivamente.
Los actores políticos no solo se ven obligados a luchar políticamente por medio de conceptos políticos, sino que los mismos conceptos son a menudo un fin manifiesto de la lucha política. Establecer los contenidos de los conceptos por medio de los cuales se interpreta y se comunica la política constituye uno de los más importantes objetivos en toda lucha por el poder.
En su Política, Aristóteles reconoce en el lenguaje un fundamento de la naturaleza política del hombre. El hombre es un zoon politikon, o sea, un <animal político>; está determinado por su naturaleza para realizar plenamente su vida en el marco de una comunidad política. LO que diferencia radicalmente a este animal político – el hombre de otros animales, que no son políticos, es que el hombre cuenta con la palabra, mientras que los otros, como mucho, apenas tienen voz:
La voz es una indicación del dolor y del placer [.. ]. En cambio, la palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio de los humanos frente a los demás animales: poseer, de modo exclusivo, el sentido de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, y las demás aspiraciones
John Langshaw Austin, Cómo hacer cosas con palabras (Barcelona: Pai dós, 1988), <Conferencia I, pp. 41-52
Aristóteles, Política, 125 3a
Globalismo, ingeniería social y control total en el Siglo XXI. Agustín Laje

Oración
¡Oh, Santísimo Jesús, que aquí sois verdaderamente Dios escondido; concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y cumplir perfectamente en alabanza, y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada

Evangelio
San Mateo 5:1-12
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros
Palabra del Señor

La fe viene, pues, del oír, y el oír por la palabra de Cristo
A la sazón estaba en su mayor auge el entusiasmo por la oración la predicación y la lectura de los Libros Santos; todos oraban todos predicaban todos leían pero nadie escuchaba. Las mayores atrocidades se las justificaba por la Sagrada Escritura en las transacciones más ordinarias de la vida se usaba el lenguaje de la Sagrada Escritura; de los negocios interiores de la nación de sus relaciones exteriores se trataba con frases de la Escritura; con la Escritura se tramaban conspiraciones traiciones proscripciones; y todo era no sólo justificado sino también consagrado con citas de la Sagrada Escritura,
Estos hechos históricos han asombrado con frecuencia a los hombres de bien y consternado a las almas piadosas; pero demasiado embebido el lector en sus propios sentimientos olvida la lección encerrada en esta terrible experiencia a saber: que la Biblia sin explicación ni comentarios no es para ser leida por hombres groseros e ignorantes.
«La masa del linaje HUMANO ha de contentarse con recibir de otro sus instrucciones y no le es dado acercarse a los manantiales de la ciencia. Las verdades mas importantes en medicina en jurisprudencia en física en matemáticas ha de recibirlas de aquéllos que las beben en los primeros manantiales; y por lo que toca al cristianismo en general se ha constantemente seguido el mismo método y siempre que se le ha dejado hasta cierto punto la sociedad se ha conmovido hasta sus cimientos»
Protestantismo comparado con el Catolicismo y sus realizaciones europeas, Jaime Balmes. 1842
2 Pedro
1:18 Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, estando con él en el monte santo.
1:19 Y tenemos también la firmísima palabra de los profetas, a la cual hacéis bien en prestar atención, como a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte el día y se levante en vuestros corazones el lucero de la mañana.
1:20 Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia;
1:21 porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres, movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios.
