Oración

​Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre.  Contempladlo y quedaréis radiantes. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Uno sólo es vuestro Padre que está en los cielos. Y uno sólo vuestro maestro, Cristo. 

Aleluya.

EVANGELIO

Mt 23, 1-12.
No hacen lo que dicen.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame «maestro». Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar jefes, porque uno solo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor

Oración El Ángelus

​El Ángel del Señor anunció a María. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María… Santa María…

He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María… Santa María…
Y el Verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María… Santa María…
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo. Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina.

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 22, 34-40.
Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: –Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley? El le dijo:

–«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser». Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: –«Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.
Palabra del Señor

Oración

​Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

Si hoy escucháis las voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón

Aleluya.

EVANGELIO

Mt 22, 1-14.
A todos los que encontréis convidadlos a la boda.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo: «El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran: “Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”. Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos».
Palabra del Señor

Oración

​Señor, padre y dueño de nuestra vida, no permitas que nuestros ojos sean altaneros, aparta de nosotros los malos deseos. Amén

Evangelio

​Aleluya, aleluya.

La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.

Aleluya.
EVANGELIO

Mt 20, 1-16.
¿Vas a tener tú envidia porque soy yo bueno?.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: –Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: –¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar? Le respondieron: –Nadie nos ha contratado.

El les dijo: –Id también vosotros a mi viña. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: –Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:

–Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. El replicó a uno de ellos: –Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?

Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.
Palabra del Señor

Ser como niños

 «Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos». Mat 13, 14

Oración

​Corazón mio, comprende, que todo tiene su tiempo y cada cosa su momento bajo el cielo.  Porque la presentación de este mundo se termina. Pone a Jesús al centro y todo lo demás vendrá por añadidura. Amén