
NO TENGÁIS MIEDO! ABRID LAS PUERTAS A CRISTO!

Camino de crecimiento espiritual hacia Cristo Jesús

Perfecto es el camino de Dios, acendrada es la promesa del Señor; él es escudo para los que a él se acogen. Amén
Aleuya, aleluya.
He venido a prender fuego en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 12, 49-53.
No he venido a traer paz, sino división.
Lectura del santo Evangelio según San Lucas.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: He venido a prender fuego en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz ? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.
Palabra del Señor
Señor, tú eres mi lámpara; Dios mío, tú alumbras mis tinieblas. Fiado en ti, me meto en la refriega, fiado en mi Dios, asalto la muralla. Amén
Aleluya, aleluya.
Estad preparados, porque no sabéis a qué hora va a venir el Hijo del hombre.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 12, 39-48.
Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: –Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis, viene el Hijo del Hombre. Pedro le preguntó: –Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos? El Señor le respondió: –¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo al llegar lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse; llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra, recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.
Palabra del Señor

20 Que el Dios de la paz –el mismo que resucitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, por la sangre de una Alianza eterna– 21 los capacite para cumplir su voluntad, practicando toda clase de bien. Que él haga en nosotros lo que es agradable a sus ojos, por Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Hebreos (BPD) 13)
Aleluya, aleluya.
Velad y orad, para que podáis presentaros sin temor ante el Hijo del hombre.
Aleluya.
Evangelio
Lc 12, 35-38.
Dichosos los criados a quienes el Señor, al llegar, los encuentre en vela.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas: Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle, apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos».
Palabra del Señor
Alabemos a Dios que, en su Palabra, nos revela el designio salvador, y digamos en súplica confiada: «Renuévame por dentro, mi Señor.» Amen
¡Qué hermosa es la misericordia en el momento de la aflicción,como las nubes de lluvia en tiempo de sequía! (Eclesiástico (Sirácida) (BPD) 35)
Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.
Evangelio
Lc 12, 13-21.
Lo que has acumulado, ¿de quién será?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. El le contestó: –Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros ? Y dijo a la gente: –Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes. Y les propuso una parábola: –Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: ¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha. Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: «Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años: túmbate, come, bebe y date buena vida». Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?» Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.
Palabra del Señor