Oración

Dios todopoderoso y eterno, tú has querido que el testimonio de tus mártires glorificara a toda la Iglesia, cuerpo de Cristo; concédenos que, así como el martirio que ahora conmemoramos fue para san Ignacio de Antioquia causa de gloria eterna, nos merezca también a nosotros tu protección constante. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Muéstrate bondadoso con nosotros, Señor, puesto que en ti hemos confiado.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 12, 1-7.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche, se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano, se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar en el fuego. A ése tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones».

Palabra del Señor

Oración

Concédenos, Señor, que nos sea siempre anunciada la salvación, para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos te sirvamos fielmente con santidad y justicia todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 11, 47-54.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, después que vuestros padres los mataron! Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron y vosotros les edificáis sepulcros. Por algo dijo la sabiduría de Dios: “Les enviaré profetas y apóstoles: a algunos los perseguirán y matarán”; y así a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Sí, os lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación. ¡Ay de vosotros, juristas, que os habéis quedado con la llave del saber: vosotros que no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentaban entrar!»
Al salir de allí, los letrados y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras.

Palabra del Señor

Catedral de Colonia

La Catedral de Colonia (Kölner Dom en alemán - oficialmente Hohe Domkirche St. Peter und Maria), de estilo gótico, comenzó a construirse en 1248 y no se terminó hasta 1880. Está situada en el centro de la ciudad de

La Catedral de Colonia (Kölner Dom en alemán – oficialmente Hohe Domkirche St. Peter und Maria), de estilo gótico, comenzó a construirse en 1248 y no se terminó hasta 1880. Está situada en el centro de la ciudad de 

— en Colonia Catedral Alemania.

Oración

Señor Dios nuestro, que por tu Espíritu has suscitado a santa Teresa de Jesús, para mostrar a tu Iglesia el camino de la perfección, concédenos vivir de su doctrina y enciende en nosotros el deseo de la verdadera
santidad. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 11, 42-46.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, dijo el Señor:
–¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!
Un jurista intervino y le dijo:
–Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.
Jesús replicó:
–¡Ay de vosotros también, juristas, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!

Palabra del Señor

Oración

Aumenta, Señor, nuestra fe para que esta alabanza que brota de nuestro corazón vaya siempre acompañada de frutos de vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 11, 37-41.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. El entró y se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
–Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.

Palabra del Señor

Reverencia por lo Sagrado

Me llamó mucho la atención, descubrir que los judíos que van a orar al muro de las lamentaciones, llegado el momento de terminar sus oraciones y retirarse, no lo hacen girándose, sino que caminan muy despacio hacia atrás. ¿Por qué? … la respuesta es lo que me hizo que me detuviera a reflexionar sobre ello.
Cada viernes, antes de que el sol se ponga, el muro se llena de solemnidad. Allí encontraremos impecablemente vestidos con su reconocida ropa negra, la kipá y el talit (el gorro y el manto que tantas veces hemos visto en imágenes), a numerosos judíos esperando la llegada del Sabbat. El lugar se llena de todo tipo de súplicas, llantos, promesas y letanías que emanan de los rollos de la Torá hasta rebotar contra las enormes piedras sagradas.
«¡Cómo dar la espalda a algo tan sagrado!» Es la respuesta que encontrarás cuando interrogues sobre la forma de abandonar el muro. La contemplación de estas escenas me lleva a considerar algunas actitudes externas ante lo divino en la sociedad de hoy. Conductas a veces irrespetuosas, que se han introducido como “lo habitual”, en nuestra presencia ante el Señor.
Se ha descuidado el sentido de lo sagrado en muchos católicos practicantes. Se confunde la cercanía, la confianza, y el trato con Dios, poniéndolo como una mas de nuestras amistades. En esta corriente de hoy día en la que no se duda mezclar todo lo alcanzable, no es difícil encontrar la de lo sacro con lo profano, y en esa combinación, Dios no queda «bien parado».
Parto de la base que lo importante es la actitud que representan nuestros actos, pero hay que tener en cuenta también el lugar donde se producen. No es lo mismo ir a la playa que ir a la iglesia.
La descristianización de este mundo,ha ido debilitando a muchos cristianos. Se han buscado fórmulas entre los creyentes para acercarlos a Dios, y muchos han caído en el error de presentar sucedáneos en lugar del original. Una sociedad creada, a la que cada vez más, le cuesta reconocer los valores humanos, llevándose en su caída el sentido ético, moral y religioso.
Pero yo tengo la convicción de que mucho “freno”, en el avance de una vida coherente con la fe que se profesa, la tenemos los que nos declaramos practicantes. Hemos endulzado tanto nuestra relación con Dios, que nos olvidamos de que es el Altísimo, el Creador, el Omnipotente, el que se merece toda gloria y adoración. Nos hemos atrevido a utilizar los mismos calificativos que usamos para cualquier «colega nuestro».
Es entre los católicos, donde percibo una mayor pérdida de lo sagrado. No ha habido ni un solo domingo de todo este tiempo de verano, donde no me haya encontrado con iglesias donde se hablaba sin parar a la espera de que empezara la santa misa. Personas que pasan delante del Sagrario sin un acto de adoración, posturas y vestimentas inapropiadas…Es igual, lo que importa es la actitud interior, mantienen algunos.
Tenemos que cuidar las pequeñas cosas, porque como dijo Jesús “El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho”. Es el sentido común, quien nos dice, que uno debe vestirse de acuerdo a las circunstancias, siempre decorosamente, pero la sacralidad del lugar santo pide que uno se vista decentemente.
¿Qué pensaríamos si alguien acudiera a la playa con pantalones largos, zapatos y camisa para pasar allí el día? Pues lo más triste sería, que esta visión nos pareciese más descabellada que asistir a la santa misa, en pantalón corto, chancletas o tirantes.
Dios es Padre, pero ante todo es Dios. Basta leer la aparición ante Moisés dictándole detalladamente como debía estar ante su presencia.»No te acerques. Y descálzate, porque el lugar donde estás es sagrado» (Ex.3,5)
No se puede juzgar a nadie, muchas veces se ignoran las circunstancias de cada uno. Tal vez alguien salga del trabajo y esa sea su única oportunidad de ir a misa. Lo deplorable es cuando queremos “encajar” la misa en nuestro ocio. Así la metemos “de camino”; por eso ya vamos preparados con la ropa adecuada para “el después”… y no para lo más importante. Y qué contar del móvil… Realmente Dios pasa a segundo lugar. Algunos salen para responder a la llamada, otros están atendiendo a los wasaps que llegan, porque están en silencio y se puede disimular.
Ahora sí, si nos invitan a una boda… ¡ay amigo! como nos vestimos, cuanto tiempo dedicado a presentarnos impecables, a nadie se le ocurre pensar en shorts, bambas, ni playeras…
Pues la Misa es el gran banquete, lo más grande de este mundo, y quien aún no vislumbra esta realidad, debe pedirle a Dios que le ayude a entenderlo, porque es el alma de nuestra fe. ”El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna” (Jn. 6.54)
Si acudimos a las basílicas de Roma, o a la de Guadalupe, o a los santuarios de las apariciones marianas nos encontraremos que allí no permiten pantalones cortos, vestidos sin mangas o escotes provocativos. El pudor y el respeto nos deben guiar. No abogo por hacer de la ropa el centro de atención. Pero si me gustaría que reflexionáramos: que nos hemos pasado al otro extremo, olvidando que vestir y actuar respetuosamente en los lugares santos no es un asunto baladí
En esta fotografía se observa a un sacerdote llevando la Sagrada Eucaristía mientras no importando la condición del terreno se arrodillan 2 personas que comprenden lo que sucede. El barro esta mojado y el camino es irregular. Haríamos lo mismo?