Categoría: Sacramentos

Et incarnatus est


La Divina Misericordia ha merecido del género humano una gratitud infinita desde el día en que por causa de nuestra salvación el Verbo bajó del Cielo y por obra del Espíritu Santo encarnó en el purísimo seno de la Santísima Virgen. Este es el misterio que el sacerdote adora, cuando en el Credo pronuncia las palabras: Et incarnatus est, y hace genuflexión.

Tu súplica Jesús



La carta a los Hebreos expresa en términos dramáticos cómo actúa la plegaria de Jesús en la victoria de la salvación: “El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen” (Hb 5, 7-9)

El Papa quedó desacreditado, y hecho a perder a la iglesia

No es así. Jesús también se enfrentó a la corrupción religiosa de su época; pero siempre afirmó la autoridad, recibida de Dios, en materia de doctrina y práctica religiosa: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Haced y cumplido todo cuanto os digan; pero no obréis como ellos, pues dicen pero no hacen (Mateo 23, 2-3). Caifás, el malvado sumo sacerdote, proclamo una profecía infalible incluso cuando tramaba el asesinato de Jesús (Juan 11, 49-51). Nos tranquilizará saber que, en dos mil años, muy pocos papas abusaron de su poder (de los 266 hombres que han accedido a este cargo hubo un puñado de canallas), y Dios nunca permitió que, ni siquiera los más indignos, enseñaran algún error en materia de fe y moral
La tranquilidad y la paz vendrá de los hijos de Dios, que de Dios reciben la paz como premio al cumplir los deseos de la voluntad del Padre y la escucha atenta a la palabra de Dios cuando él indica en Mateo 16:18 Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Partícula de Dios

Jesucristo se anonada en tal grado que está presente en la más pequeña partícula de cada Hostia consagrada

Evita la familiaridad excesiva

No descubras tu corazón a cualquiera. Trata tus asuntos con personas prudentes y temerosas de Dios. “Quien se aconseja con los sabios, llegará a ser sabio” (Proverbios 12)
Cuidado al tratar con jóvenes o extraños. No adules a los ricos ni andes visitando poderosos.
Busca la compañía de personas sensibles y humildes, de piadosas y virtuosas y con ellos procura hablar de temas edificantes.
No tengas familiaridad con ninguna mujer (si eres casado) Pero encomienda a Dios a Todas, especialmente a las que son piadosas.
No pretendas gozar de otra familiaridad que la de Dios y de sus ángeles y santos. Huye de estar charlando con gente mundana.
“La amistad con lo mundano es enemistad con Dios (Santiago 4, 4). Que tu amistad sea gente piadosa y tú conversación toda según la Ley de Dios (Eclesiástico)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Regresen



Si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo acebuche, fuiste injertado en ellas y hecho partícipe de la raíz, es decir, de la pinguosidad del olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, ten en cuenta que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. Pero dirás: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado. Bien, por su incredulidad fueron desgajadas, y tú, por la fe, estás en pie, no te engrías, antes teme. Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará». SAN PABLO (Rom 11, 17-21)

El papa no es Santo


Los papas suelen acudir asiduamente a la confesión, una vez a la semana al menos. Así lo han hecho todos los papás de reciente memoria. Presumiblemente, se confesaran de pecados. De otra manera, el sacramento no sería válido. No aprovecha confesarse de las propias virtudes o de los pecados de los demás. En el Nuevo testamento, el mismo Pedro manifestó ser un pecador. Y eso no disminuyó en lo más mínimo su autoridad.

Pero si es Santo en este sentido, cuando son convocados como sacerdotes a la participación de los sacrificios espirituales (santa misa) 1 Pedro 2:5 también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo aquellos quienes fueron convocados por el mismo Jesucristo, él se dirige de esta forma


Sabiendo que la blancura de nuestros vestidos y la santidad será necesaria

Lucas 22:28 «Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas; 22:29 yo, por mi parte, dispongo un Reino para vosotros, como mi Padre lo dispuso para mí, 22:30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel
Somos santos por aquel que nos llamo:1 Pedro 2:9 Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz

Todos somos santos, incluyendo al Papa, no por nuestros méritos, que nada valen

2 Timoteo 1:9 que nos ha salvado y nos ha llamado con una vocación santa, no por nuestras obras, sino por su propia determinación y por su gracia que nos dio desde toda la eternidad en Cristo Jesús,

La actitud de los esposos, convocados desde su condición a actitudes santas

Efesios 5:21 Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo: 5:22 las mujeres a sus maridos, como al Señor, 5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia, el salvador del cuerpo.5:24 Como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, 5:26 para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra,5:27 y presentársela resplandeciente a sí mismo, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada 5:28 Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo 5:29 Porque nadie aborrece jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia, 5:30 pues somos miembros de su cuerpo.


Santo es Su proyecto sobre el género humano, Santa su idea de la Nueva Alianza, Santa es su Iglesia

Lucas 1:67 Zacarías, su padre, quedó lleno de Espíritu Santo y profetizó diciendo: :68 «Bendito el Señor Dios de Israel porque ha visitado y redimido a su pueblo, 1:69 y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo, 1:70 como había prometido desde antiguo, por boca de sus santos profetas, 1:71 que nos salvaría de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian 1:72 teniendo misericordia con nuestros padres y recordando su santa alianza 1:73 el juramento que juró a Abrahán nuestro padre, de concedernos 1:74 que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor 1:75 en santidad y justicia en su presencia todos nuestros días

El Sacerdocio real de los fieles

Pero, en la naturaleza del sacerdocio ministerial se manifiesta otra realidad de gran importancia, a saber, el sacerdocio real de los fieles, cuyo sacrificio espiritual es consumado por el ministerio del Obispo y de los presbíteros en unión con el sacrificio de Cristo, único Mediador.[9] En efecto, la celebración de la Eucaristía es acción de la Iglesia universal; y en ella cada uno hará todo y sólo lo que le pertenece conforme al grado que tiene en el pueblo de Dios. De aquí la necesidad de prestar particular atención a determinados aspectos de la celebración, a los cuales, algunas veces, en el decurso de los siglos se prestó menos cuidado. Porque este pueblo es el pueblo de Dios, adquirido por la Sangre de Cristo, congregado por el Señor, alimentado con su Palabra; pueblo llamado a elevar a Dios las peticiones de toda la familia humana; pueblo que, en Cristo, da gracias por el misterio de la salvación ofreciendo su sacrificio; pueblo, por último, que por la Comunión del Cuerpo y de la Sangre de Cristo se consolida en la unidad. Este pueblo, aunque es santo por su origen, sin embargo, crece continuamente en santidad por su participación consciente, activa y fructuosa en el misterio eucarístico

INSTRUCCIÓN GENERAL DEL MISAL ROMANO

LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA



El drama de la oración se nos revela plenamente en el Verbo que se ha hecho carne y que habita entre nosotros. Intentar comprender su oración, a través de lo que sus testigos nos dicen en el Evangelio, es aproximarnos a la santidad de Jesús Nuestro Señor como a la zarza ardiendo: primero contemplándole a Él mismo en oración y después escuchando cómo nos enseña a orar, para conocer finalmente cómo acoge nuestra plegaria

Institución del Sacerdocio


En verdad, la naturaleza del sacerdocio ministerial propia del obispo y del presbítero, quienes en la persona de Cristo ofrecen el sacrificio y presiden la asamblea del pueblo santo, resplandece en la forma del mismo rito, por la preeminencia del lugar reservado y por el ministerio mismo del sacerdote. Más aún, el contenido de este ministerio está expresado y es explicado clara y ampliamente por la acción de gracias de la Misa Crismal del Jueves santo, día en que se conmemora la institución del sacerdocio. En ese prefacio se explica la transmisión de la potestad sacerdotal llevada a cabo por la imposición de las manos; y se menciona la misma potestad, refiriéndola a los ministerios ordenados, como continuación de la potestad de Cristo, Sumo Pontífice del Nuevo Testamento
Misa Crismal