¿Dios existe?



5 vias Santo Tomás de Aquino
1 vía, consideración sobre el movimiento espontáneo

Hoy en día la ciencia acepta la posibilidad del movimiento espontáneo. Así, al constituirse este como un fenómeno natural, se hace absolutamente innecesario el atribuírselo a algún agente sobrenatural, como es también innecesario atribuirle lo que nosotros mismos hacemos por libre albedrío. Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Ante todo hay que decir que Santo Tomás de Aquino, por el mismo hecho de haber nacido en el siglo XIII, no tuvo la oportunidad de conocer los grandes avances de la física y la biología modernas. Sin embargo, gozaba de una extraordinaria capacidad de observación de modo que, junto al principio por él esgrimido en esta primera vía, no deja de comprobar igualmente que “si algo se mueve a sí mismo, es necesario que posea en sí mismo el principio de su movimiento” (9). En particular, definía a los seres “vivientes” como aquellos que gozan de movimiento espontáneo. Por lo tanto, la premisa “todo lo que se mueve es movido por otro” no ha de ser entendida en el sentido de que siempre ha de intervenir un ser distinto para explicar todo cambio. ¿Invalida esta admisión del movimiento espontáneo la conclusión de la primera vía? No, porque si analizamos bien este tipo de movimiento nos daremos claramente cuenta de que no solo no puede llevarnos a la fundamentación última del movimiento que observamos en el universo ya que los seres vivos surgen luego como consecuencia de todo este movimiento; sino que ni siquiera puede explicarnos del todo el movimiento de estos seres. ¿Pero acaso los seres vivos no constituyen en sí la explicación plena de su movimiento (paso de la potencia al acto)? No, porque de todas maneras se trata de seres compuestos que no son “acto puro” sino que tienen algunas de sus partes “en acto” y otras “en potencia”, siendo que son las primeras las que actualizan los aspectos potenciales de las segundas pero siempre de modo cambiante y contingente, como es que sucede cuando la actividad de las células nerviosas pone en movimiento a los músculos con el fin de realizar determinadas operaciones. Por consiguiente, en cuanto “motores actualizantes compuestos” los seres vivientes solo son un fundamento relativo de su movimiento y nunca un fundamento absoluto. Esto último ya lo había notado muy claramente el mismo Santo Tomás de Aquino y por ello decía que “el moverse de lo divisible (como son los seres compuestos de potencia y acto), al igual que su propio ser, depende de sus partes; y por esto no puede moverse primordialmente y por sí mismo” (10). En otras palabras, lo que nos está queriendo decir el aquino es que estos seres están ontológicamente condicionados por las capacidades de su naturaleza, siendo que no pudieron darse a sí mismos su “amalgama” de potencia y acto sino que para ello fueron metafísicamente “movidos por otro”.

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: