El azar del ajuste fino



Los filósofos William Lane Craig y Richard
Swinburne han desarrollado un ejemplo muy
sugestivo para ilustrar esto: Supóngase que cien
tiradores expertos son enviados para ejecutar a
un prisionero en un escuadrón de fusilamiento,
y el prisionero sobrevive. El prisionero no debería
asombrarse de que no ve que está muerto.

Después de todo, si estuviera muerto no podría observar su muerte. No obstante, itendría que asombrarse de que esté vivo! Extendiendo el argumento de Craig y Swinburne, el prisionero debería concluir, dado que está vivo, que todos los tiradores expertos erraron por algún azar extremadamente improbable. ÉI podría querer atribuir su supervivencia a una increíble buena suerte, pero sería mucho más racional que él concluyera que los tiradores erraron por decisión de alguien que debe haber tenido el propósito de que sobreviva… En este sentido, si el ateo sigue insistiendo en que el ajuste fino ocurrió por azar podríamos responder a su posición haciendo una reducción al absurdo y diciéndole que si un tren entero le pasara por encima y él sobreviviera, en su necedad no se preguntaría por qué está vivo sino que simplemente diría ‘ Estoy vivo, por tanto no tengo de qué sorprenderme

Obviamente absurdo. Las probabilidades de que
hubiera muerto son tremendamente superiores a las probabilidades de que esté vivo. Por tanto, si dijera ¡Sobreviví porque no morí! ‘ y no se preguntara por qué sobrevivió, sería simple y llanamente porque es un necio. ¿qué pensaria de un biólogo que le dijera que no hay que estudiar el origen de la vida «porque el hecho es que sí estamos vivos!»

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja un comentario