El reino de Dios siempre ha existido: ¿por qué pues pedimos que venga?

Debemos responder que esto puede entenderse de tres maneras 2/3 En segundo lugar el reino de los cielos se llama gloria del paraiso, Ni es de admirar, porque reino no significa sino gobierno. Y se da el mejor gobierno donde nada hay contra la voluntad del gobernante. Ahora bien, la voluntad de Dios es laSigue leyendo «El reino de Dios siempre ha existido: ¿por qué pues pedimos que venga?»

La segunda aparición de Fátima

La Señora les había dicho que volviesen a la encina el día trece de cada mes a la misma hora. El trece de junio coincidía con la fiesta del santo más famoso de Portugal, san Antonio de Padua (que nació en Lisboa, Portugal, aunque murió en Padua, Italia). La madre de Lucia esperaba que lasSigue leyendo «La segunda aparición de Fátima»

¿Cuáles eran los puntos cardinales de la doctrina del Sillon, compartidos con otros grupos demócrata cristianos?

¿Cuáles eran los puntos cardinales de la doctrina del Sillon, compartidos con otros grupos demócrata cristianos? Democracia religiosa. Encontramos en el Sillon una característica que después se repetirá en muchas expresiones del progresismo católico hasta nuestros días: un sentimentalismo exacerbado, que fácilmente provocaba antipatía contra las jerarquías, inspirada por la falsa idea de que lasSigue leyendo «¿Cuáles eran los puntos cardinales de la doctrina del Sillon, compartidos con otros grupos demócrata cristianos?»

La luz de la tradición de la Iglesia

La luz de la tradición de la Iglesia Hay quienes me dirán que el celibato sacerdotal solo es una disciplina impuesta tardíamente a sus clérigos por la Iglesia latina He visto recogidas estas declaraciones en muchos periódicos. La honradez histórica me bliga a afirmar que son falsas. Los historiadores rigurosos saben que desde el sigloSigue leyendo «La luz de la tradición de la Iglesia»

Fanatismo

El verdadero sentido de esta palabra se entiende por fanatismo tomado en su acepción más lata una viva exaltación del ánimo fuertemente señoreado por alguna opinión o falsa o exagerada. Si la opinión es verdadera encerrada en sus justos limites entonces no cabe el fanatismo; y si alguna vez lo hubiere será con respecto aSigue leyendo «Fanatismo»